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Ceremonia de Premiación

La Segunda Venida de Cristo y Nuestra Santificación Completa

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Church
Misión Cristiana Evangélica Lluvias de GraciaPentecostalMixco, Guatemala
Date
Monday 6th July 2026
Read time
7 min
Language
Spanish

Scriptures

1 John 3:2-31 Thessalonians 5:232 Corinthians 5:10Revelation 4:10Revelation 19:7-8Revelation 20

Tags

Categories

theologyeschatologyChristian living

Bible Characters

Jesus

Key Takeaways

  • Salvation is by Christ's blood and grace alone, not by our works or sanctification.
  • Sanctification is our response to identity in Christ—we live holy lives because we are already accepted, not to earn acceptance.
  • The second coming of Christ should motivate us with joy and anticipation, not fear; it is like a bride preparing for her wedding.
  • There are three stages of sanctification: initial (when we receive Christ), progressive (daily transformation), and final (at Christ's return when our bodies are glorified).
  • Our good works and integrity prepare us not for salvation but to receive rewards and be crowned at the Bema seat judgment—our motivation is love for Jesus, not fear of judgment.
  • Living in sanctification reflects the work of Jesus in us and prepares us for the wedding of the Lamb, where our 'white garments' are our righteous actions.

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In this sermon

La Segunda Venida de Cristo: Nuestra Mayor Motivación

Antes de entrar a la cancha, un jugador sabe que no basta con llevar el uniforme. Se prepara porque ya pertenece al equipo. Así también en Cristo, no buscamos la santidad para ganar nuestra salvación. Por la gracia de Dios, ya fuimos llamados, limpiados y apartados para él.

Nuestra identidad no comienza en lo que hacemos, sino en lo que Jesús ya hizo por nosotros. Hemos sido justificados porque hemos nacido a una vida nueva. Desde esa identidad, somos llamados a vivir de una manera diferente: una vida de santificación.

No jugamos limpio para ser aceptados por Dios. Jugamos limpio porque ya fuimos aceptados en Cristo. Una vida santificada no intenta comprar el favor de Dios; refleja la obra de Jesús en nosotros.

Entendiendo la Santidad y la Santificación

Hemos hecho una diferencia importante entre santidad y santificación. La santidad es nuestra posición o identidad en Dios. Cuando lo recibimos como Salvador, nuestra naturaleza cambia de oscuridad a santidad. Nuestra posición está en él, y nuestra relación es de hijos.

La santificación, en cambio, es un proceso—nuestras acciones. Hemos estado estudiando tres etapas: la santificación inicial (cuando fuimos engendrados por Dios), la santificación progresiva (nuestro diario vivir), y la santificación final (cuando regrese el Señor Jesucristo).

La Ceremonia de Premiación

En 15 días, cuando termine el Mundial de fútbol, habrá una ceremonia de premiación. El equipo ganador recibirá un trofeo y 50 millones de dólares. Pero habrá una ceremonia más gloriosa aún: cuando seamos arrebatados en la segunda venida de Cristo y lleguemos al tribunal de Jesucristo.

Brasil se ha coronado cinco veces; Alemania cuatro; Italia cuatro; Argentina tres. Yo recuerdo a Pasarela levantando la copa en 1978, a Maradona en 1986, y a Lionel Messi hace apenas cuatro años. Pero hay una corona que no será corruptible, sino incorruptible. La Biblia nos habla de cinco coronas y de galardones.

Primera Verdad: La Motivación Gloriosa

La segunda venida de Cristo debe ser nuestra mayor motivación. Pensar en ella no debería aterrarnos. La figura que usa Jesucristo con la iglesia es de él como novio y la iglesia como novia. Cuando seamos arrebatados, estaremos en las bodas del cordero.

Piensa en un contexto natural: cuando uno se casa, es un día extraordinario, un día de fiesta. No tenemos temor. Me casé el 6 de diciembre de 1990, hace 35 años y medio. Fue una cosa de alegría, de emoción, de entusiasmo.

Quiero que mires la segunda venida de Cristo así: como un día especial, basado en el amor de Jesucristo y la fe que has tenido por él. Se basa en la sangre del cordero. En el río de Dios somos limpios, somos lavados por la sangre del cordero. Hemos sido perdonados y tenemos una nueva naturaleza. Tenemos esa seguridad de que un día veremos al Señor Jesucristo.

Primera Juan 3:2 — "Amados, ahora somos hijos de Dios. Y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es."

Ya tenemos la garantía. El ticket está comprado y pagado por la sangre preciosa de Jesús. Ahora que somos hijos, tenemos que purificarnos.

Primera Juan 3:3 — "Y todo aquel que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, así como él es puro."

Segunda Verdad: Hemos Llegado a Nuestra Meta

Cuando suene esa trompeta, cuando él regrese en las nubes, si tú oyes la trompeta como hijo de Dios, la vas a escuchar. Si ya moriste, resucitarás. Si no has muerto, tu cuerpo será transformado. Tendrás un cuerpo como el del Señor Jesús.

Nuestra meta es estar en la presencia de Dios. Pero esa meta no es por esfuerzo humano. No podríamos si Jesús no hubiese muerto en la cruz del Calvario. Sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecados. Ha sido la sangre de un cordero sacrificado por nosotros.

Primera Tesalonicenses 5:23 — "Y el Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo."

La santificación completa ya no depende de nosotros. Será la obra de Jesús.

Los Tres Tiempos de la Santificación

Santificación Inicial — Cuando fuiste separado para Dios y entregaste tu vida a Jesucristo. Cambiamos de posición: de las tinieblas a la luz de Dios.

Santificación Progresiva — Es de todos los días. Por amor queremos caminar en su voluntad. Hacer la voluntad de Dios es santificación; el pecado es revelarnos a su voluntad. Conocemos su voluntad a través de su palabra. Esta es nuestra etapa actual, siendo transformados día a día.

Santificación Final — La cual está orientada a la segunda venida de Cristo. Será la santificación total. Sonará la trompeta; resucitan los muertos. Si estamos vivos, somos transformados. Tendremos un cuerpo glorificado como el cuerpo del Señor Jesucristo.

Tercera Verdad: La Ceremonia de Coronación

Si un equipo va a ser coronado en 15 días, nosotros seremos coronados cuando estemos delante del Señor. Esa es una esperanza gloriosa.

Puede que de niño pensara en la segunda venida con temor. Pero ¿por qué vivir en terror? Vivir por miedo no agrada a Dios. Dios quiere que le amemos. La relación con Dios es una relación de matrimonio.

Segunda Corintios 5:10 — "Porque todos tenemos que presentarnos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo."

Esto no es para determinar si entras al cielo o no. Es el podio de los ganadores. No es el juicio del trono blanco; ese es Apocalipsis 20. Pero seremos coronados por nuestras acciones.

Somos salvos por la acción de Cristo, pero somos recompensados por nuestras acciones mientras estamos en el cuerpo. Pudimos ser generosos, pero ¿con qué motivación? Pudimos haber hecho una obra, pero ¿para que nos vieran otros? Malo no es siempre la acción, sino la motivación que fue mala.

Nuestras Coronas y el Adorar a Dios

Apocalipsis 4:10 — "Los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono."

Él nos corona para que luego nosotros regresemos las coronas a los pies de Cristo. Todo es para la gloria de Dios. Todo es para el honor de él.

Tus buenas acciones, tu santificación, tu vida íntegra, la lucha contra el vicio, contra la mentira, contra la deshonestidad—todo eso desagrada al diablo, pero agrada a Dios. Es porque lo queremos agradar por amor.

A veces no tenemos la misma conexión para adorar a Dios. El cansancio, las emociones, nuestra mente ocupada en otras cosas. Pero hay momentos donde tú ni te das cuenta quién está a tu lado. Solo es Dios y tú. Adoras y te conectas con Dios. Tu corazón se siente fortalecido. Encuentras paz, gozo, a veces lágrimas, a veces satisfacción. No hay nadie más allí.

El Anticipo de la Gloria Futura

Apocalipsis 19:7-8 — "Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos."

Tu santificación te prepara para recibir a Jesús. No para que seas salvo—ya lo eres. No te van a echar de la boda. Lo que Dios quiere es coronarte, llenarte de premios.

El vestido son las acciones, es nuestra santificación. Una cosa es el vestido y otra cosa es la persona. Jesús se casará con nosotros no por lo que hagamos, sino porque está comprometido con nosotros.

El matrimonio es un regalo de Dios. Qué hermoso es casarse, y qué hermoso será cuando estemos delante del Señor Jesucristo en vestiduras blancas.

La Invitación Final

Te animo a que te santifiques, a que vivas en integridad. No porque de ello dependa tu salvación, sino porque deseas agradar a tu Rey, agradar a tu Dios.

Demosle gloria a aquel que está sentado en el trono, al Rey, al Señor, a nuestro novio, a nuestro futuro esposo.