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Cuenta con Dios

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Preacher
Hermana Paty
Church
Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de IsraelBaptistSan Salvador, El Salvador
Date
Tuesday 14th July 2026
Read time
7 min
Language
Spanish

Scriptures

Deuteronomy 31:7-8Psalms 19Matthew 6:34Psalms 27:3Psalms 27:10Psalms 40:17Jeremiah 29:11Psalms 28:6-7Lamentations 3:22-23

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Christian LivingDevotionalConference

Bible Characters

MosesJoshuaJesusRuthDavid

Key Takeaways

  • No cuentes con nadie, sino únicamente con Dios.
  • Para contar con Dios, debes creer que existe un Dios grande.
  • Suelta las ataduras mentales y emocionales que Cristo ya rompió en la cruz.
  • Ríndete completamente a los pies de Dios, entregándole tu vida.
  • Cuando das prioridad a Dios en tu vida, Él cambia tu perspectiva.
  • Dios siempre te recogerá en el abandono; jamás te desamparará.
  • Aunque enfrentes pruebas, Dios transforma tu lamento en baile.
  • Tu miedo desaparece cuando confías verdaderamente en Cristo como tu seguridad.

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In this sermon

Cuenta con Dios

Introducción

Esta mañana compartimos la palabra del Señor. El tema de nuestra convención se titula "No cuentes con nadie, cuenta con Dios."

Para ello busquemos en Deuteronomio, capítulo 31 y versículo 8. Este pasaje es hermoso porque Moisés había terminado su ministerio y Josué estaba tomando las riendas de lo que Dios tenía para su pueblo. Así como Moisés había contado con Dios en todo el trayecto, Josué recibía una misión que tampoco iba a ser fácil.

"Y llamó Moisés a Josué y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate, porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se las harás. Y Jehová va delante de ti. Él estará contigo, no te dejará ni te desamparará. No temas ni te impidas." (Deuteronomio 31:7-8)

¡Qué lindo! No hay dónde perderse. No tenemos razón por qué deprimirnos, por qué tirar la toalla, por qué sentirnos solas o traicionadas, porque no tenemos razón para sentir decepción. Algo se nos ha olvidado: se nos ha olvidado contar contigo, Señor.

Historias de Dolor y Esperanza

Estas semanas he recibido varias consejeras en momentos difíciles. Una hermana perdió todo durante la pandemia: sus negocios, su casa, y ahora su esposo la ha abandonado. Otra hermana está esperando un bebé pero acaba de perder su empleo. Y otra me compartió que su hijo de 24 años está en Estados Unidos y no pudo contra el cáncer.

Esas hermanas me preguntaban: ¿Qué hice mal? ¿Por qué me siento devastada?

A una de ellas, cuyo esposo era infiel y la había abandonado, le dije: "No te rindas. Porque puedes contar con Dios."

Pero muchas veces no es suficiente decir "no te rindas." Necesitamos dar las herramientas, la manera concreta de no rendirnos.

¿Cómo Puedo Contar con Dios?

1. Creyendo que Hay un Dios Grande

Creyendo que existe un Dios como lo acabamos de cantar. El himno número tres no fue creado en Estados Unidos, fue creado en Suecia. Un pastor venía predicando del campo y lo sorprendió una tormenta. Se resguardó en un granero. Después de ver esos cielos negros, rayos y centellas, al día siguiente escuchó a los pajaritos, vio el amanecer, y dijo: "Señor mi Dios, ¿cuán grande eres?"

Ese hombre cumplió lo que dice el Salmo 19: "Los cielos cuentan la gloria de Dios." Pero vemos a Dios únicamente a través de nuestros milagros. Si Dios no nos da exactamente lo que queremos, dudamos de su existencia. Cuidado con eso.

2. Soltando Todo lo que Me Aprisiona

Estas ataduras ya las soltó Cristo en la cruz del Calvario. Pero el problema es que nosotras las andamos aquí. Vivimos con un cerebro encadenado que Cristo ya soltó.

Decimos que Cristo rompe las cadenas, pero la cadena que más nos oprime es la que amarramos con nuestros propios pensamientos y emociones. Cuando estamos casadas y algo anda mal, esa cadena es el teléfono del mismo hombre. Miramos cada conversación, buscamos evidencia de infidelidad, y nos torturamos.

"Cada día su propio afán." (Mateo 6:34)

Soltemos lo que nos aprisiona. Cada día su propia carga.

3. Rindiéndome Completamente a Sus Pies

En mi enfermedad he pasado etapas muy difíciles. En un momento no quería escuchar alabanzas—algo que usualmente me encanta. Compré audífonos pero no los usaba. Escuchaba los cultos pero no me conectaba.

Hubo un momento en que Dios me mandó una melodía que decía: "No te tienes que preocupar porque tu vida percebida se lo mandé a ella." Pero no sabía que esa melodía también iba para mí, porque yo no había soltado mi trono. Como dice: "Dejar que Cristo se siente en ese trono."

No puedo contar con Dios si insisto en estar ahí, si no me rindo a él, si no le digo: "Señor, yo me rindo a ti."

4. Dándole Prioridad en Nuestras Vidas

Hemos visto varias hermanas en procesos de cáncer, de divorcio, de todo tipo de dificultad. Cuenta con Cristo, cuenta con Cristo.

Contar con Cristo significa darle espacio. A nosotras las mujeres nos cuesta dar espacio. No compartamos constantemente en redes sociales nuestras fotos con el versículo solo para validación. Compartamos: "Esta palabra me llegó al corazón." Que el propósito de la prédica sea que la palabra transforme mi vida.

Las Bendiciones de Contar con Dios

1. Él nos Recogerá

"Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová me recogerá." (Salmo 27:10)

Todos tenemos abandonos en nuestras vidas y duele. Duele ser la que siempre da y nunca recibe. Duele cuando estamos deprimidas y nadie nos ofrece ayuda. Pero aquél que está arriba jamás nos abandona. Jamás.

Usted puede no sentir las bendiciones en el error o en el dolor, pero las bendiciones están allí. Dios es quien provee a pesar de las circunstancias.

2. Dios Siempre Piensa en Mí

"Aunque afligido y necesitado, Jehová pensará en mí." (Salmo 40:17)

Y más aún:

"Porque yo sé los pensamientos que tengo de ustedes, dice el Señor, pensamientos de paz, pensamientos de plenitud, pensamientos de alegría, pensamientos de gozo para daros el fin que esperáis." (Jeremías 29:11)

Pero muchas dicen: "¿Y por qué no soy feliz?" Porque no queremos ser felices. Porque queremos vivir como víctimas.

3. Él Cambia Mi Lamento en Baile

Yo volví a nacer el 4 de junio del 2025. Ese fue el primer día del resto de mi vida. Mi amiga fue operada el mismo día, con el mismo tratamiento y el mismo médico. Su esposa murió 137 días después. Definitivamente ella está mejor que yo, pero Dios me dio otra oportunidad.

No para quejarme, sino para seguir predicando el evangelio y decir lo que se siente. Cambié mi lamento en baile.

La viuda de Naín no tenía futuro cuando su hijo murió. Jesús la vio y le dijo: "Muchacha, a ti te digo, levántate." Y le resucitó a su hijo para que lo mantuviera. Cambió su lamento en baile.

María Magdalena no había tenido una vida fácil. Pero cuando encontró a Cristo, fue transformada. Cambió su lamento en baile.

Rut eligió cambiar su lamento. Noemí estaba derrotada, pero Rut eligió tener esperanza. Rut no era israelita, pero por obra del Espíritu Santo, cambió su manera de pensar.

4. Mi Miedo Se Va

"Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón." (Salmo 27:3)

Cristo es nuestra seguridad.

Ahora, algo importante: el miedo se te va a quitar cuando aprendas a tener fe. La fe comienza en lo desconocido. Si ya conoces el camino, no tienes miedo. Pero cuando vas hacia algo nuevo, desconocido, ahí comienza la fe.

Va a venir miedo. Claro que va a venir miedo. Claro que te va a dar miedo. Pero Satanás va a estar rodeándote como un ejército para bajarte el ánimo. Huye, porque Dios está delante de ti.

5. Tengo a Alguien que Siempre Me Escucha

"Bendito sea Jehová que oyó la voz de mis ruegos." (Salmo 28:6)

A las mujeres nos encanta ser escuchadas. ¿Qué hay más feo que estar en casa y que el esposo no te escuche? Pero tenemos a un Dios que siempre nos escucha.

6. Sus Bendiciones Son Grandes

"Jehová es mi fortaleza y mi escudo. En él confió mi corazón y fui ayudado; por lo que se gozó mi corazón y con mi cántico le alabaré." (Salmo 28:7)

Seamos agradecidas. ¿Cómo agradecemos a Dios? De muchas maneras, pero una de las maneras principales es la alabanza.

7. Cuento con Su Misericordia—Nuevas Cada Mañana

"Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana." (Lamentaciones 3:22-23)

Escubriremos nuestros caminos y volvámonos a Jehová. ¿Sabe por qué tiene misericordia con usted? Porque nos sigue amando.

Conclusión

He aprendido mucho en este proceso. Sigo aprendiendo porque esto no para. Pero lo que he aprendido es que Dios está delante de mí, que él está conmigo, que no me ha dejado, que no me ha desamparado.

No tengo miedo. Y no importa de qué índole venga la prueba, no me voy a sentir intimidada. A veces nos sentimos intimidadas—es normal. Lo que no es normal es que nos estanquemos ahí. Lo que no es normal es que busquemos ayuda en todas partes cuando lo principal es pedir ayuda al Dios que todo lo puede.

Cuenta con Dios. Cuenta con Dios.