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Dormir, soñar y velar

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Church
Casa de DiosCharismaticFraijanes, Guatemala
Date
Sunday 21st June 2026
Read time
12 min
Language
Spanish

Scriptures

Genesis 2:21Genesis 28:12-13Genesis 28:15Mark 4:26-29Matthew 6:6Psalms 4:81 Peter 5:8

Tags

Categories

Christian LivingFaith

Bible Characters

AdamJacobAbrahamIsaacJesus

Key Takeaways

  • Mientras descansamos confiando en Dios, Él sigue obrando y creando a nuestro favor.
  • Soñar en grande activa nuestra fe para creer las promesas del Padre celestial.
  • Velar sobre nuestra mente, casa y corazón activa la oración y protege nuestra fe.
  • Confiar, creer y orar nos prepara para recibir la respuesta y la recompensa de Dios.

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In this sermon

El regalo del descanso

Somos dichosos de poder acceder a la Palabra del Señor. La Palabra nos transforma, nos edifica y nos ministra. Siempre he creído que cuando usted ora, usted habla con Dios; pero cuando abre su Biblia, es Él quien habla con usted. Es una doble comunicación.

Orándole al Señor le decía: "Padre, ¿qué quieres hacer hoy con tu iglesia?" Y creo firmemente que sus palabras fueron claras. Este día, Dios traerá salvación, sanidad, esperanza y recompensa a tu vida.

El sueño es fundamental para la salud física y mental. Durante el descanso, el cuerpo y el cerebro llevan a cabo funciones esenciales que impactan nuestro bienestar. Dormir es bueno. Pero, ¿qué tan importante será para Dios que durmamos?

"Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán; y mientras este dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo a una mujer y la trajo al hombre." (Génesis 2:21)

Mientras Adán dormía, Dios lo operó y hizo algo nuevo a su favor. Como me dijo mi esposa: "Mientras dormimos, Dios crea."

Te tengo buenas noticias: mientras tú descansas, Dios está creando a tu favor. Hay personas que le han pedido al Señor una idea de negocio, algo para emprender, y no se han dado cuenta de que en medio de su descanso Dios los va a sorprender con una idea que ni siquiera existe.

Así como Dios quiere darte descanso, también quiere hacerte soñar y ver cada una de sus promesas cumplirse. Aprendamos juntos lo que la Palabra nos enseña acerca de dormir, soñar y velar.

Dormir: la confianza activada

Acompáñeme al libro de Mateo:

"Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía." (Mateo 8:23-24)

En medio de la tormenta que estaba por hundir la barca, Jesús decidió dormir. Cuando yo sentía que mi propia barca se hundía, este verso me enseñó que mientras Jesús esté durmiendo dentro de esa barca, no hay nada de qué preocuparse.

"Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!" (Mateo 8:25)

¿Cuántos no nos hemos sentido en medio de una tormenta donde pensamos que nuestras oraciones no tienen respuesta, e incluso que Jesús no las escucha? Es que Él está durmiendo. "Pero, ¿cómo puede estar durmiendo si yo me estoy ahogando?" Porque Él tiene todo bajo control. No te preocupes.

"Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza." (Mateo 8:26)

En medio de la situación que estés atravesando, Dios se va a levantar a tu favor: a favor de tu familia, de tu casa, y está por hacer una grande bonanza. A Jesús le obedecen hasta los elementos de la naturaleza; cuando Él da la orden, la orden se cumple.

"Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen?" (Mateo 8:27)

Él da a su amado mientras duerme

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que edifican... Es en vano que os levantéis de madrugada, que os acostéis tarde, que comáis el pan de afanosa labor, pues Él da a su amado mientras duerme." (Salmo 127, Biblia de las Américas)

Mientras estés descansando, Él traerá tu bendición. Cada domingo venimos a buscar su reino y a adorar su nombre.

"Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."

Mientras estás aquí buscando su reino, el milagro está aconteciendo en tu trabajo, tu negocio y todo lo que estás creyendo.

"En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado." (Salmo 4:8)

Uno no se acuesta preocupado ni angustiado. Quizá me digas: "Pastor, usted no sabe la crisis que vivo." No la sé, pero tu Padre celestial sí la conoce. Y hoy te dice: "Hijo, hija, acuéstate en paz."

El dormir activa nuestra confianza. Hay condiciones que se activan cuando no dormimos: ansiedad, depresión, insomnio, angustia. Hay personas que llevan meses sin poder conciliar el sueño. Por eso Jesús te trajo hoy a su casa: hoy vas a dormir como un bebé, confiado en los brazos de papá.

Sanidad en su casa

El no poder dormir afecta tu salud, pero hoy el Señor te va a sanar. Un milagro físico va a acontecer en tu cuerpo. Un diagnóstico médico nos puede quitar el sueño, pero hay un diagnóstico más poderoso:

"Por su llaga fuimos nosotros curados."

Repitan conmigo:

Dios mío, fortaleza mía, en ti confiaré. Tú eres mi escudo, el fuerte de mi salvación. Tú eres mi roca y mi libertador.

Soñar: la fe activada

"Salió, pues, Jacob de Beerseba, y fue a Harán. Y llegó a un cierto lugar, y durmió allí, porque ya el sol se había puesto; y tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y se acostó en aquel lugar." (Génesis 28:10-11)

Jacob estaba viviendo una persecución y su vida corría peligro. ¿Cómo alguien atravesando semejante crisis puede decidir echarse una dormida? La almohada era una piedra dura, como su situación. Pero a pesar de lo duro, él empieza a soñar.

"Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella. Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella... Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia." (Génesis 28:12-13)

En medio del sueño, Jacob ve a Dios permitiéndole acceder a lo que estaba en el cielo para traerlo a la tierra. Por eso es importante soñar.

Muchas veces decimos: "Señor, esto está demasiado duro, ya no lo soporto." Pero el Señor responde:

"Esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria."

"¿Cómo puedes llamar leve a esto tan duro que estoy viviendo?" Porque lo difícil y complicado para nosotros, para Dios se vuelve fácil. Él no menosprecia tu situación; lo que te dice es: prepárate, porque lo que está por venir será más glorioso que lo que te ha estado atormentando.

El soñar activa nuestra fe. Cuando empiezas a ver lo grande que Dios tiene para ti y lo vasto que es como tu Padre celestial —sin límites— tu fe se activa.

Sueña en grande

Piensa en un sueño que hoy tienes. Algunos dirán: "Está muy difícil alcanzarlo." Te doy un consejo: agrégale una variable más y hazlo aún más difícil a propósito. ¿Para qué? Para empezar a soñar en grande.

Si eres hijo de Dios, ¿de qué es dueño tu Padre celestial? ¿Hay algo demasiado difícil para que Él te lo entregue? No lo hemos recibido por una sencilla razón: no nos creemos suficientemente hijos para ser herederos de lo que el Padre tiene para nosotros.

Sueña, amada iglesia. Posiblemente lo que hoy vives es una pesadilla, pero solo un sueño hará que la pesadilla desaparezca.

Recuerda a los padres que perdieron a su hija. Mientras el papá buscaba que Jesús llegara a sanarla, le dieron la noticia: "Ya no molestes más al maestro, tu hija ha muerto." (Y aprovecho para decirte: jamás una petición tuya será una molestia para Jesús.) ¿Qué le responde Jesús?

"No temas; ella no ha muerto, solo duerme."

El sueño que tenías no ha muerto: solo hay que despertarlo. Algunos me dicen que tengo un defecto: "Sueñas despierto." Para mí no es un defecto, es una ventaja, porque nadie me puede despertar. No necesito estar dormido para ver aquello que Dios tiene preparado.

No te conformes. Es una línea delgada, porque tampoco debemos ser inconformes. Pero no te conformes con esa pequeña parte que todavía no es el sueño total que Dios tiene para ti. Pronto vendrá toda tu familia a la iglesia y los verás entregándole su vida a Jesús. El inicio de tu negocio es solo la primera parte de lo que Dios está por hacer.

La promesa que no falla

"He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho." (Génesis 28:15)

En medio de tu angustia: esa tierra que te vio llorar te va a ver reír, porque la vas a conquistar. Dios te dice: "Soy un Padre bueno y no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho."

Nuestras peores pesadillas se convertirán en nuestros mejores sueños.

Velar: la oración activada

"Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil." (Marcos 14:38)

Cuando nos mantenemos velando y orando, evitamos entrar en tentación. Habrá quienes te digan: "¿Crees que con oración vas a lograrlo?" Recuerdo a una persona en una situación difícil que me pidió ayuda. Le dije: "Vamos a orar." Y me respondió: "¿Solo eso?", como si fuera insignificante.

Le expliqué: en medio de la oración hay poder, y todo lo que pidamos al Padre en oración, Él nos lo dará. La oración no es consuelo de tontos; la oración es tu arma más poderosa.

A veces en medio de una crisis uno se tupe y no puede orar, porque la carne es débil, aunque el espíritu está dispuesto.

"Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar." (1 Pedro 5:8)

Él anda como león, pero no es león: es un imitador. ¿Qué comen los leones? Carne. Quiere decir que mientras más satisfacemos el deseo de nuestra carne, somos presa más fácil para el enemigo. Él no come vegetales.

Pero cuando te enfocas en lo que Dios quiere para tu vida, activas esa fe que Él puso como tu mejor arma, y tu espíritu dispuesto se activa. Entonces ya no eres apetecible para aquel que anda como león rugiente buscando a quién devorar.

Velar es proteger tu casa

"Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa." (Mateo 24:43)

Uno puede prepararse si alguien quiere dañar su casa. El ladrón no es tonto: si ve una lucecita, prefiere retirarse. Si supiese a qué hora el ladrón puede llegar a dañar su casa, su familia, su esposa, sus hijos, no dejaría minar su hogar.

Una mina es un artefacto que no se ve, pero si alguien la presiona, lo daña y lo mutila. Yo pensaba: ¿por qué hay padres con hijos tan extraordinarios? Porque cada vez que has velado, has evitado que el enemigo ponga una mina frente a la cama de tus hijos. Cada vez que decides levantarte de madrugada a orar por tu familia, evitas que el enemigo les ponga una trampa.

Cuántas familias han sido minadas simplemente porque decidimos dejar de velar. Velar no es una opción, es una responsabilidad que no podemos pasar por alto.

El velar activa tu oración. Te levantas, te inquietas y dices: "Señor, voy a orar por los cuartos de mis hijos, por mi esposa, por los dinteles de cada puerta de mi casa."

Ahora entiendo por qué Jacob vio ángeles que subían y bajaban: Dios te dice que tiene ángeles a tu favor, a quienes da la orden para que suban y bajen, para que traigan y entreguen, para que guarden y protejan, para que estén a tu servicio.

El balance perfecto y el tiempo de la cosecha

Dormir, soñar y velar: es el balance perfecto.

"Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo... primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga. Y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado." (Marcos 4:26-29, paráfrasis)

Nuestros pastores nos han enseñado a ser sembradores fieles. Tú no te das cuenta de qué forma empiezan a suceder los planes perfectos de Dios cuando decides estar cerca de Él. Cada semilla, cada siembra, cada ofrenda que has presentado en el altar sirve como memoria en los cielos para bendecirte a ti y a toda tu familia.

Ha llegado el tiempo no solo de tu cosecha, sino de tu respuesta.

"Cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público." (Mateo 6:6, paráfrasis)

Si el velar activa tu oración, prepárate: en medio de tus momentos de oración, Dios traerá la recompensa pública para tu vida.

Estoy confiado, creyendo y orando

Los guatemaltecos, cuando nos preguntan "¿cómo estás?", respondemos "bien" aunque no estemos bien. ¿Qué le parece si desde hoy respondemos: "Estoy confiado, estoy creyendo y estoy orando"? Porque las palabras de tu boca activan cada promesa que Dios tiene para ti.

  • Porque decidimos confiar, podremos dormir tranquilos.
  • Porque decidimos creer, nuestro sueño será muy grande.
  • Porque nos mantenemos orando, recibiremos no solo la respuesta, sino también la recompensa.

Llamado

Primer llamado: recibir a Jesús

Sin Jesús no podrás tener paz, por lo tanto es imposible dormir tranquilo. Él hoy te quiere liberar y sanar la incertidumbre del día de mañana. Sin Jesús es imposible soñar, porque la vida se convierte en una pesadilla constante. Y sin una relación con Él, te será imposible orar.

Esta palabra estaba diseñada para ti, que sentiste algo en tu corazón diciéndote: "Necesito entregarle mi vida a Él." O quizá ya lo hiciste, pero te has alejado y hoy necesitas reconciliarte.

Cerremos los ojos y hagamos esta oración juntos. Repite conmigo:

Señor Jesús, en esta tarde te abro mi corazón y te entrego mi vida. Reconozco que he fallado, pero también reconozco que moriste en esa cruz para darme vida eterna. Y hoy te confieso como mi único y suficiente Salvador.

Segundo llamado: sanidad y libertad

Tú mejor que nadie sabes que necesitas volver a soñar y ser libre. Por más difícil que sea lo que atraviesas, lo que te está quitando el sueño no viene de parte del Señor. Hoy vas a ser libre de ansiedad, de angustia; incluso hay personas con delirios de persecución que hoy serán libres en el nombre de Jesús.

Hoy tu esperanza regresa, tu ánimo vuelve, la angustia se va, la desesperación te suelta. Esto no es un concepto, es una realidad sobrenatural, y lo único que tienes que hacer es creerla. Aunque lleves años en esa condición, hoy sé libre.

Todo lo que consideraste una pérdida, hoy verás la restitución de Dios. Todo aquello que sentiste como una traición, Dios traerá restauración.

Levanten sus manos al cielo:

Amado Espíritu Santo, te pido que lo hagas una vez más sobre tus hijos. Sopla, Señor, más, en el nombre de Jesús. Llenos, llenos, en el nombre de Jesús.

Su presencia está aquí muy fuerte, y lo más hermoso es que la puedes llevar a casa:

"Mi presencia siempre irá contigo."

Levanta tus manos y di conmigo:

Señor, estoy listo para confiar y así descansar, pero también estoy listo para creer en grande y así recibir tu recompensa. Hoy declaro que tú estás conmigo, y que todo cuanto haga será para glorificar tu nombre y establecer tu reino. Gracias, Jesús. Amén.