← Back to sermons

El Movimiento de Oración

Watch on YouTube →
Church
Ministerio Internacional El Rey JesúsCharismaticMiami, United States
Date
Monday 6th July 2026
Read time
10 min
Language
Spanish

Scriptures

Ezekiel 22:30Romans 8:26Jude 1:20Isaiah 66:8Galatians 4:19Acts 1:8

Tags

Categories

IntercessionSpiritual Authority

Bible Characters

JesusMaryPaulElijahIsaiah

Key Takeaways

  • La oración es el arma más poderosa contra los planes del enemigo y transforma familias, naciones y el curso de la historia.
  • La intercesión perseverante requiere que nos paremos en la brecha por nuestras familias y no soltemos la visión hasta ver el rompimiento.
  • El Espíritu Santo nos equipa para orar la perfecta voluntad de Dios cuando oramos en lenguas y con gemidos indecibles.
  • La iglesia tiene la responsabilidad de levantar muros de intercesión por los gobernantes y por las naciones, no como queja sino como autoridad delegada por Dios.
  • Orar en el Espíritu edifica fe, revela los planes del enemigo y activa el poder sobrenatural de Dios en la tierra.

Need another language?

Checking translation support for this browser...
In this sermon

El Movimiento de Oración

Introducción: La Necesidad de Oración en el Ministerio

Estamos hablando del movimiento de oración, y quiero compartir con ustedes tres principios fundamentales que transformarán su vida espiritual. A lo largo de 30 años, he visto innumerables rompimientos en el ministerio. Cuando un ministerio es grande y tiene un propósito grande, el enemigo se levanta. Cuando hay llamados—cuando desde el vientre de tu madre Dios te predestinó y te apartó—tiene que haber oración. Tiene que haber un movimiento de oración a nivel local y mundial.

La oración es vida. Cada vez que esperamos que Dios haga algo grande, el enemigo levanta armas en contra: brujería, hechicería, y muchas otras cosas. Pero la oración deshace todo plan del enemigo.

El Poder de la Intercesión en la Familia

Cuando hay alguien que se para en la brecha, cuando hay alguien que está velando y llorando, cuando hay una madre o un padre que se levanta y ora, no hay arma que prospere contra tus hijos. No hay arma forjada que pueda prosperar. Cuando un sacerdote, un padre se levanta y desarma las armas que el enemigo está forjando, jamás pueden prosperar.

Soy ejemplo vivo de esto. Mi hijo Tommy, que es pastor de jóvenes, desde los cuatro años me dijo: "Mami, yo no quiero servir a Dios. Yo no quiero ser pastor." El Espíritu Santo me dijo: "Cállate y dile que esa no es la promesa que Dios tiene en Su palabra para ti."

Le dije: "Esa no es la promesa que Dios tiene para el fruto de mi vientre. Aunque tú me digas que no le quieres servir, eso no es lo que Dios me ha hablado." Y ahí es donde uno se para en autoridad.

Le dije al Señor: "No quites mis ojos del propósito. Tengo que seguir viendo a mi hijo sirviéndote. Va a ser ordenado con un traje bien bonito. Mi hijo va a predicar en este púlpito porque es una promesa y una herencia de parte de Dios."

Cuando él me dijo eso, sentí tristeza. Me estaba mandando dardos del enemigo. Me fui a la madrugada al templo y empecé a orar y a reclamar esas promesas. He viajado 28 años con el apóstol a todas las naciones. Y estando en África, en Etiopía, Dios me da una visión y me dijo: "Tu hijo no va a llegar a casa." Vi un accidente terrible.

Automáticamente supe que esa era una trampa del enemigo—un espíritu de muerte que venía en contra de él. Me tiré a la cama y empecé a gemir, a clamar. Ese mismo día, mi hijo choqué el carro en la autopista. Iba borracho y se quedó dormido. ¡Si no me hubiera parado en la brecha, mi hijo no estaría vivo! Ni fuera el pastor de jóvenes que es hoy.

La oración es verdad. La oración es viva y es eficaz. La oración del justo puede mucho y tiene poder.

Primer Principio: La Oración Invita la Intervención de Dios

Vamos a Mateo 18:18-20. La palabra de Dios dice:

De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra será atado en los cielos. Y todo lo que desatéis en la tierra será desatado en los cielos.

Dios te está diciendo: "Te doy autoridad. Te di las llaves. Tienes la autoridad de la vida y la muerte. Todo lo que hagas aquí en la tierra será hecho en los cielos." ¿Se imagina eso?

Otra vez os digo que si dos de vosotros se pusieran de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieran, le será hecho por mi Padre que está en los cielos.

Tuve los rompimientos más grandes cuando me ponía de acuerdo con mi esposo por mi hijo. Cuando orábamos juntos, veíamos lo que Dios había prometido.

Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Dios necesita tu humanidad, tu cuerpo para establecer Su voluntad aquí en la tierra. Así como María le prestó su cuerpo para traer al Salvador del mundo, Dios te dice hoy: "Levántate y resplandece. Levántate a interceder. Necesito tu boca y tu cuerpo para traer la salvación de tu familia."

¿Cuántos aquí tienen familia inconversa? Todos levantamos las manos. ¿Quién va a orar por ellos? Nosotros. ¿Quién le va a prestar su vientre a Dios? Nosotros. Jesús está pronto por llegar. No quiero que mi familia se vaya a un infierno que es real.

Ezequiel 22:30 dice que Dios busca a un hombre, a una mujer que se pare en la brecha y haga vallado delante de Su presencia. Gracias a Dios que en El Rey Jesús hay un montón de intercesores.

La oración no es pasiva. La oración ata y desata. La oración abre y cierra. La oración establece y derriba.

Segundo Principio: La Oración Persistente Mueve el Poder de Dios

Lucas 18:1 dice:

Jesús les refirió una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayas.

La oración persistente mueve la mano y el poder de Dios.

El problema es que tenemos una carga, Dios nos da un sueño, una visión. Pero no oramos hasta ver el rompimiento. Es como que haces un pan: ya tienes la masa, ya la formaste, pero nunca la metes al horno para que se cocine. La oración tiene que ir al horno. Tiene que haber intercesión, oración de perseverancia.

No perseveramos. No oramos hasta que veamos un rompimiento. La oración perseverante transforma personas, familias, naciones enteras. Y mientras oras, Dios te forma en carácter, en madurez. El intercesor no nace—se hace y se forma. Entre más oras, más autoridad ganas.

Recuerdo cuando fui por primera vez a Etiopía. Hay una atmósfera espiritual muy fuerte. Estaba en mi habitación escuchando pasos que corrían por todo el lugar. No me podían dejar dormir. Tuve que tomar autoridad. El Señor me recordó: "Declara que tú eres mujer bajo autoridad."

Por eso es bueno ser contables a nuestro mentor, a nuestro pastor, a nuestro esposo. Cuando somos contables, nada tiene poder contra nosotros.

Hay un testimonio que quiero compartir. Estábamos en Ghana, Etiopía, y hacíamos escala en Nueva York. Teníamos 4 horas de espera en el aeropuerto. Estaba en el VIP, iba a servirme un cafecito, cuando de repente sentí una alerta, una carga en el espíritu. Cuando eres obediente a esa alerta, Dios sabe que confía en ti y te va dando discernimiento.

El Espíritu Santo me dijo: "Pide un baño." Me metí al baño y empecé a orar en el espíritu. "Señor, no sé qué está pasando. Siento una carga, siento una alerta."

Cuando oras en el espíritu, oras la perfecta voluntad de Dios. Oré como por dos horas, gimiendo en el espíritu. De repente, el Señor me habla y me dice: "No se suban en el avión. Tuve una visión y vi que el avión se partía en dos. Había una ráfaga de viento y se partía en dos."

Me dijo: "Dile a mi hijo"—estaba el apóstol y todo el equipo de música con nosotros. Le dije al apóstol: "Estaba intercediendo, orando porque sentí una alerta."

Le pasé el mensaje, y de repente anuncian por el micrófono: "Su vuelo está cancelado. Vamos a ver si lo ponemos en otro vuelo."

Pero Dios ya había hablado. No nos subimos a ningún otro avión. Nos quedamos 4 días en Nueva York esperando el tiempo correcto, la hora correcta. Cuando velas y oras, te adelantas a las artimañas de Satanás. Ninguna arma forjada contra los hijos prospera.

Soy testimonio vivo del poder de la oración. Hay tanto testimonio que quisiera impartírtelo. La oración es real. Dios te está llamando para que formes parte de este movimiento de oración, para que te levantes a favor de esta nación, para que te levantes a favor de tu familia.

Tercer Principio: La Iglesia Toma Autoridad y Ora por las Naciones

Vamos a 1 Timoteo 2:1-4:

Exhorto ante todo a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

Hay que orar por los que están en puestos de eminencia. Hay que orar por el presidente de esta nación, hay que orar por esta nación. Hay que orar por todo el gabinete, por todos los que rodean al presidente. Hay que levantar clamor.

No es queja. No es hablar mal del presidente. Levántalo en oración porque el poder de tu oración cambia el corazón de las personas. Corazones de piedra los vuelve corazones de carne. Cuando te levantas a orar por el presidente, Dios va a hacer cosas favorables. Va a volver a sus raíces, va a volver a sus principios.

Pero no es con queja, no es con murmuración. No empieces a hablar mal del presidente mientras no oras nada. Hay que orar. Dios lo manda en Su palabra.

La iglesia es llamada a levantar un muro de intercesión por sus gobernantes y por las naciones. Interceder por la nación no es una opción—es una asignación espiritual. Dios busca una iglesia que actúe como agente de justicia y de misericordia.

La oración trabaja a favor de las naciones y de los propósitos eternos de Dios.

Elías oró y descendió lluvia. Otros profetas también oraron. Es tan poderosa la oración que cuando empiezas a orar y no sabes cómo orar, solo tienes eso en tu espíritu, de repente Dios te empieza a mostrar lo que el enemigo estaba forjando. Y qué lindo es cuando velas, porque entonces oras con autoridad.

Sabes que Dios te dijo: "Todo lo que ates aquí en la tierra ya lo vas a atar. Ya va a ser atado en los cielos con esa autoridad."

Cuarto Principio: Orar en el Espíritu

Orar en el espíritu nos ayuda a orar la perfecta voluntad de Dios. Tenemos al Espíritu Santo que nos ayuda a orar.

Romanos 8:26 dice:

De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

No son palabras articuladas. Es un gemir de tu interior. El apóstol Pablo decía: "Hijitos míos, por los cuales vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros." Ese es un parir, ese es un gemir, ese es un orar hasta dar a luz los propósitos de Dios.

Más el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Judas 1:20 dice:

Vosotros, amados, edificándose en vuestra santísima fe, orando en el Espíritu.

Hay cargas que no se pueden orar solamente con palabras humanas. Necesitamos orar en el espíritu porque el Espíritu Santo conoce la voluntad perfecta del Padre.

Orar en el espíritu edifica, revela, activa y oramos la perfecta voluntad de Dios.

Isaías 66:8 dice:

¿Quién oyó cosas semejantes? ¿Quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.

El Espíritu Santo nos ayuda a traer oraciones sobrenaturales a la tierra. El Espíritu Santo es nuestro guiador, nuestro consolador, el Espíritu de verdad.

Ahí es donde la ayuda del Espíritu Santo nos lleva con gemidos hasta parir y transformar una nación. Hay cosechas que se desatarán cuando una iglesia gime. Hay movimientos que nacen cuando un pueblo se para en la brecha.

Tenemos toda la autoridad. Tenemos todo para cambiar naciones, familias, para ver la salvación de nuestra familia.

Impartición del Espíritu Santo

Quiero invitar a todos aquellos que nunca han recibido la llenura del Espíritu Santo con la evidencia de hablar en nueva lengua, que se pongan de pie. Esta es un arma poderosa que Dios nos ha dado para orar. ¿Cómo vamos a orar si no podemos orar en el espíritu?

Esta es una regalo de Dios y es por fe. Como la salvación es por fe, esto es por fe. Solamente levanta tus manos y dile: "Espíritu Santo, bautízame. Lléname, bautízame con la evidencia de hablar en otras lenguas. Yo recibo este regalo. Yo lo recibo porque lo necesito."

Abre tu boca y dile: "Señor, yo quiero la llenura del Espíritu Santo."

Recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en nuevas lenguas.

Oración Final por las Naciones

Voy a orar por ustedes y vamos a orar unidos. Su palabra dice que donde dos o más se unen en Su nombre, Él está. Uno puede poner a correr a 1000, pero dos a 10,000. Aquí hay mucho más que dos.

La oración continúa con intercesión específica por los Estados Unidos, el presidente, Venezuela y por la salvación de familias inconversas, con declaraciones proféticas y gemidos en el espíritu.

Llamado Final

Si has estado viendo y has tomado la decisión de aceptar a Jesús en tu corazón, repite conmigo:

"Padre celestial, yo reconozco que soy pecador. Me arrepiento de todos mis pecados. Confieso con mi boca que Jesucristo es el Hijo de Dios y creo con todo mi corazón que Dios el Padre lo resucitó de los muertos."

Dios te bendiga.