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Permanecer Para Avanzar

Reflexiones sobre el Tiempo y la Eternidad en los Últimos Días del Año

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Church
Iglesia Evangélica Pentecostal Las AcaciasPentecostalCaracas, Venezuela
Date
Sunday 28th December 2025
Read time
5 min
Language
Spanish

Scriptures

2 Peter 31 Corinthians 15Romans 8

Tags

Categories

EscatologíaVida EspiritualPreparación Cristiana

Bible Characters

JesusPeterPaulNoah

Key Takeaways

  • Mantén tu vida espiritual encendida y preparada, sin saber cuándo vendrá el regreso de Cristo.
  • Edifica tu vida sobre la roca eterna de Jesús, no en arena movediza que no puede sostenerte en las tormentas.
  • Tu relación con Dios y tu preparación espiritual determinan si estarás listo para la eternidad.
  • La muerte no es el fin para quienes aman a Dios, sino un pasillo hacia una nueva vida en el nuevo cielo y la nueva tierra.

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Reflexiones sobre el Tiempo y la Eternidad

Buenos días a todos ustedes. Nos encontramos en un momento especial—el 28 de diciembre—entre la Nochebuena y el comienzo de un nuevo año. Estamos despidiendo el 2025 para entrar en el 2026. Es increíble cómo el ser humano ha siempre contabilizado el tiempo: los días, los años, los reinos, las genealogías. Pero hay algo más importante que simplemente contar los años. Necesitamos reflexionar acerca del futuro, lo eterno, el presente y el pasado de nuestras vidas.

El Regreso de Cristo y la Eternidad

En la segunda epístola de Pedro, capítulo 3, encontramos un mensaje crucial. En tiempos de Pedro, la gente se burlaba de los cristianos porque había pasado décadas desde que Jesús dijo que volvería, y aún no había regresado. Los burladores no entendían el tiempo espiritual.

Pero Pedro nos da una perspectiva divina: "para Dios, mil años son como un solo día." No podemos contar los años de Dios con nuestra medida humana.

Pedro también nos recuerda que así como en los días de Noé se destruyó una civilización por su pecaminosidad, y en otros tiempos una nación fue al cautiverio en Babilonia, así también advertía que esta civilización enfrentaría consecuencias si no se vuelve a Dios. Pero antes de eso, habrá una nueva civilización, una nueva tierra, un nuevo cielo.

Pablo añade a esto diciendo que "en un abrir y cerrar de ojos, al sonar de la trompeta," este mundo corrupto, carnal y lleno de maldad será transformado en un mundo incorruptible, glorioso, lleno de luz, inmortal y espiritual. No será algo nebuloso—habrá un nuevo cielo y una nueva tierra reales.

La Parábola de las Diez Vírgenes

Jesús enseñó esto mediante una parábola encontrada en Mateo 25. El reino de los cielos, cuando venga, será como lo que vemos hoy, pero absolutamente glorioso, sin ninguna clase de maldad ni injusticia.

En esta parábola, había diez vírgenes esperando la venida del novio. La iglesia es la novia del cordero, destinada a ser unida al cordero de Dios en una boda que se celebrará cuando todo sea transformado.

Cinco vírgenes eran prudentes y llevaban consigo botellas extra de aceite. Cinco eran insensatas—no les importaba el tiempo, no se preparaban espiritualmente, no vivían apartadas de la maldad, no se mantenían llenas de la palabra, la luz y la gracia de Dios.

Muchos cristianos viven así: no se preparan para el futuro, no cuidan su vida espiritual, porque creen que la segunda venida nunca sucederá o está muy lejana. Mientras tanto, sus lámparas se apagan.

Cuando se oyó el grito "¡El novio viene!" todos despertaron. Las vírgenes prudentes encendieron sus lámparas fácilmente. Pero las insensatas no tenían suficiente aceite. Les pidieron prestado a las prudentes, pero estas dijeron: *"No, si te damos a ti, nosotros nos quedamos sin. Tú tuviste tu oportunidad en la vida."

Cuando el novio llegó, las vírgenes prudentes entraron con él y la puerta se cerró. Las insensatas llegaron después, tocaron y pidieron: "Señor, ábrenos." Pero él respondió: "No las conozco."

Mantén Tu Vida Encendida

En nuestra vida espiritual, debemos mantener nuestra vida encendida y clara. Deberíamos poder decir: "Yo conozco al Señor. El Señor me conoce a mí. Mantengo mi vida de manera apropiada, esperando al cordero, sirviendo a Dios, sirviendo a los demás, manteniéndome en pureza y en la verdad, sabiendo que soy un hijo de Dios."

No sabemos cuándo vendrá el día, pero eso no significa que no nos preparemos. Puede venir mañana. ¿Estás listo? ¿Vives una vida correcta? ¿Vives una vida grata para con Dios?

Edificar sobre la Roca

Mateo 7 nos trae otra verdad fundamental. Jesús dice: "El reino de los cielos es como aquel que recibe mi palabra, la mantiene, se cimienta en ella, es transformado por ella, es lleno por ella." Esa persona es como alguien que decide edificar su casa sobre una roca.

Cuando la tempestad viene—y vendrá—ese edificio se sostiene porque está cimentado en la roca. Pero el insensato intenta edificar en la arena, en lo movedizo. Cuando viene la tormenta, todo se cae y pierde todo lo que tiene.

Tu Posición Eterna

En este momento de tu vida, ¿estás sembrado en lo que es eterno? ¿Estás enraizado en los valores de la eternidad, en la palabra eterna, en la vida de Dios? Si lo estás, te mantendrás sólido en cualquier contexto, consciente del presente pero firmemente establecido en lo eterno.

Hoy es el 28 de diciembre. Estamos cerrando un año, un ciclo importante de nuestras vidas. ¿Qué hay de tu vida? ¿Puedes decirle al día de mañana que estás preparado para cualquier circunstancia? ¿Sabes que puedes vencer las pruebas y situaciones difíciles, manteniéndote sólido en medio de ellas?

Te invito a que consideres el valor inmenso que tiene el tiempo en tu vida. No hay nada que nos pueda separar del amor de Dios, ni la vida, ni la muerte. Para el hombre o la mujer que ama a Dios, la muerte no es más que un pasillo a la eternidad, a ese mundo increíble de Dios—un nuevo cielo y una nueva tierra.

Un Llamado a la Eternidad

Te invito a que recibas y aceptes a Jesús como el Salvador de tu vida, como la roca eterna que te sostendrá.

Señor, tú eres la roca eterna de mi vida. Tú eres la luz de mi vida. Tú eres la seguridad de mi vida y pertenezco a un pueblo que es la novia tuya, Jesús, y que todos, arrebatados, moraremos contigo por toda la eternidad.

Que Dios te bendiga.