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Prepárenme a la novia

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Preacher
Hugo López
Church
Casa de DiosCharismaticFraijanes, Guatemala
Date
Sunday 5th July 2026
Read time
16 min
Language
Spanish

Scriptures

John 14:15James 5:8Matthew 24:121 Corinthians 13:7Luke 18:7-8Luke 12:45-46Galatians 5:22-23Matthew 24:14

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Vida cristianaEscatología

Bible Characters

Jesus

Key Takeaways

  • Estar listo no es lo mismo que estar preparado: la preparación se demuestra en el trayecto y el tiempo.
  • La Iglesia es la novia que se prepara para el encuentro con su Señor en las bodas del Cordero.
  • El amor por Jesús se traduce en fidelidad, guardando sus mandamientos y sin entregar nuestros valores.
  • La fe debe permanecer mientras esperamos, confiando en que el Salvador volverá y cumplirá sus promesas.
  • La paciencia es un fruto que el Espíritu forma a través de procesos, sosteniéndonos hasta la venida del Señor.

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In this sermon

Listo no es lo mismo que preparado

Quizá usted se esté preguntando: ¿por qué viene vestido así? ¿Acaso de la fiesta se vino a la iglesia? Déjeme explicarle. ¿Qué relación tiene el que venga así vestido con esta boleta de petición de oración? Para eso voy a necesitar los próximos minutos, para que cuando salga por esas puertas lleve algo concreto en su vida.

Este mensaje es para el casado y para el soltero. Es para el que ya tiene una esposa o un esposo, o para el que un día va a llegar al altar.

Quiero comenzar poniendo un fundamento. Hace poco miraba un video de una persona en la línea de salida de una maratón. Estaba calentando sus músculos, se le veía el ánimo, la fuerza, las ganas de ganar. Y pensé: esta persona ya está lista para correr. Pero luego vino otro pensamiento: puede estar lista para correr, pero ¿estará preparada?

Entonces quiero hacer una diferenciación entre estar listo y estar preparado. Uno puede estar listo para salir a correr, pero la preparación se va a ver en el trayecto, en el tiempo, más adelante. Podría estar muy listo, muy animado, muy positivo de que va a lograr la meta, pero todo depende de qué tan preparado está.

Por eso el tema de hoy lleva por nombre: Prepárenme a la novia.

La historia de Elvira y Otto

Para compartir este mensaje me voy a basar en una historia de la vida real. Hace muchos años una pareja se conoció, se enamoró y llevaba un noviazgo hermoso. Él le propone matrimonio, ella acepta, y todo va muy lindo: proponen la fecha, deciden el lugar.

Pero al mismo tiempo hay una situación complicada en la vida de él. Empieza a vivir una persecución política; en pocas palabras, lo querían matar. Aun así él dijo: "Me voy a casar." Porque cuando alguien encuentra a esa persona con la que quiere construir una vida, la escoge para construir una vida juntos.

La persecución continuó y él se tuvo que refugiar en una embajada, porque su vida cada vez corría más peligro. Llegó el día de la boda, pero él estaba en la embajada protegiendo su vida. Aun así los dos decidieron: "Nos vamos a casar." A pesar de la adversidad, se casaron en la embajada por lo civil.

Pero había que casarse también por la iglesia. En la fotografía se ve a Elvira, a quien le están poniendo el anillo. Sin embargo, el hombre que está a su lado no es Otto, su esposo. Ese hombre solo está representando a Otto en la boda religiosa, porque si Otto asistía lo podían matar.

Días después Otto tuvo que salir del país. Y sí, lo que usted está pensando: no hubo luna de miel. Pero ellos ya estaban casados, ya eran esposos.

En esa época no había teléfonos ni tanta comunicación. Otto se fue a otro país, muy lejano, en América del Sur. Los padres de Elvira le dijeron: "Hija, quédate, porque no saben ni a dónde van, no tienen un rumbo." Y así se quedó ella.

Pasaron los días, los meses, hasta que por fin recibió una carta: él estaba vivo, estaba bien. Imagínese qué habría en esas cartas: "Te extraño, ¿cómo estás?" Y había que esperar otros meses para recibir la respuesta.

La medida de la espera

¿Cuánto tiempo estuvieron mandándose cartas sin verse?

  • 43,824 horas
  • 1,826 días
  • 261 semanas
  • Exactamente 5 años

Usted tiene que dimensionar bien lo que eso significa. Cuántas veces esta mujer cerró la puerta de su habitación y seguía sola. Cuántas veces abrió el clóset y vio el vestido de novia. Cuántas veces volvió a leer la primera carta que él le envió, porque cada vez que la leía le recordaba que tenía un esposo. Cuántas veces se sentó a comer sola. ¿Cómo celebró su primer aniversario de casada? Sola. ¿Y él? En otro país.

El amor verdadero se pone a prueba

Las circunstancias pusieron a prueba el amor de dos recién casados. Y aquí surgen las preguntas:

  • ¿Qué esperaba él, desde otro país, de ella? Fidelidad.
  • ¿Qué esperaba ella de él? Paciencia.

¿Cómo lograr eso durante cinco años si nadie los ve? ¿Qué hay en el corazón de estas dos personas para quererse volver a encontrar después de tanto tiempo? Amor sincero. Amor verdadero. Amor sin condiciones.

El amor es una de las fuerzas más grandes y poderosas que un ser humano tiene. Es la fuerza que mueve a las personas a hacer cosas extraordinarias por alguien. Por eso dice la Biblia:

El amor nunca deja de ser.

Los actos de amor son huellas imborrables que muestran lo que una persona siente por otra, aunque exista la distancia de por medio.

Amar es elegir a alguien para hacerle sentir que es único, que vale mucho, que vale cualquier sacrificio. Lo escogiste tal como es para darle lo mejor de ti. Y esa persona es tan valiosa que la adversidad se convierte en un motivo más fuerte para decirle que, aunque pase el tiempo o la distancia se interponga, cada día la volverías a elegir.

Amar a alguien es una elección. Pero también es una elección cómo lo vas a amar, cómo lo vas a tratar. Y cuando la distancia se interpone, o te hace más débil o te hace más fuerte; o te hace amar más o te hace ser infiel.

Ustedes son la novia

Esa figura de esposo y esposa es precisamente la que Dios, a través de su palabra, usa para hacernos entender que llegará el día en que la Iglesia se encontrará con su Señor.

La Biblia habla de unas bodas: las bodas del Cordero. Es el día en que la Iglesia se encuentra con su Señor para vivir eternamente. El Novio se fue a preparar una morada mientras la Iglesia llega. Por eso el mensaje se llama Prepárenme a la novia: hoy el mensaje consiste en que la novia se prepare para ese momento.

Ustedes representan esas vestiduras. Ustedes representan esa novia, ese ser por el cual Jesús pagó un precio muy alto. Ustedes representan el amor verdadero de Dios, que sacrificialmente dio su vida para salvar, para rescatar y para preparar a la novia.

Dios fue muy claro conmigo al decirme: "Prepárenme a la novia." Y cuando Dios manda a decir eso, yo pienso que el tiempo es corto, que su venida está cerca.

Alguien dirá: "Pastor, ha pasado mucho tiempo. Hace muchos años dijeron que Cristo viene pronto y no ha venido." Y yo le hago una pregunta: ¿y si sí? ¿Y si vuelve? ¿Y si regresa? Usted dirá: "No, yo creo que falta." Pero una cosa es que él venga y otra cosa es que usted se vaya. Lo importante es: ¿estás listo o estás preparado?

El amor se traduce en fidelidad

El amar es un verbo que manifiesta muchas cosas, y una de ellas es la fidelidad. El que ama es fiel.

Si me amáis, guardad mis mandamientos. (Juan 14:15)

Es bien corto, bien sencillo. Pero aunque parece muy básico, en realidad es muy amplio. Una de las cosas que Otto y Elvira esperaban el uno del otro era un amor manifiesto diariamente, capaz de ser fiel.

Ser fiel significa no estar dispuestos a entregar nuestros valores por placer, no entregar nuestra santidad, no vender nuestra creencia, no fracturar los principios bíblicos que Dios ha venido escribiendo en nuestro corazón, a causa del pecado o de cualquier propuesta que venga a nuestra vida.

Porque el enemigo también trabaja, y tiene a todo su ejército con la tarea de que tú no vivas las bodas del Cordero. El infierno trabaja de día y de noche. Mientras yo te hablo quiere que te dé sueño, que te distraigas, que agarres el celular y te pierdas el aviso que te vine a dar.

La novia tiene que estar preparada, y la novia es cada uno de ustedes. Cada persona que ha vivido una transformación, una salvación. Pero eso no es suficiente: tienes que tener del Espíritu de Dios, el cual te santifica. Porque quedó escrito que la novia tiene que estar con vestiduras sin arruga y sin mancha.

El peligro de la familiaridad

Aquí viene otro concepto importante. El peligro es que, como no vemos que venga, entonces soltemos.

La familiaridad es uno de los peligros más grandes que le pueden pasar a la Iglesia. Venir se vuelve un domingo más. Orar es una oración más. De vez en cuando leemos la Biblia. Y nuestra comunión con Dios se vuelve tan fría y tan frágil, que el enemigo empieza a seducir, porque su meta es que te quedes.

Su meta es que tus vestiduras estén sucias. Su meta es que haya en ti un pecado que no puedas dejar, para que te quedes. Porque él no se quiere quedar solo.

Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. (Mateo 24:12)

Si a la Iglesia se le enfría el corazón, muchas cosas le pueden suceder. Piense en las iglesias del Apocalipsis. A la iglesia de Éfeso, Pablo estuvo predicando allí tres años, pero hoy en esa región ya no queda casi nada; ahora es en gran parte musulmana.

¿Qué pasó con el corazón de la iglesia? ¿Acaso se enfrió? ¿Acaso estuvo tan ocupada en su quehacer diario? ¿Acaso el afán ahogó la palabra? Es como si el país donde ahora vive Otto lo absorbiera, lo distrajera y le hiciera creer que allá puede hacer una vida y olvidarse de Elvira.

Pero el compromiso de estos dos seres humanos hizo que el uno esperara al otro. La espera pone a prueba qué tanto amamos a aquel a quien estamos esperando. Y no es cualquier espera: es la espera de un Rey que está observando la preparación de todos nosotros, porque llegará el momento en que tu Salvador se manifestará de repente.

¿Sabe qué le pasó a Elvira? Se levantó como un día más, se arregló, estaba muy linda ese día, y tocan a su puerta. ¿Quién era? El esposo. No avisó, no dijo cuándo llegaría, simplemente le dijo: "Hola, mi amor. He vuelto." Y por supuesto había que redimir el tiempo: cinco hijos tuvieron.

El que ama es fiel a ese amor, cueste lo que le cueste. Siempre confía en la persona amada, espera de ella lo mejor y la defiende con firmeza. (1 Corintios 13:7, La Biblia al Día)

Si no andas muy bien en fidelidad, hoy Dios te está hablando. Vuelve al primer amor, vuélvete una persona fiel, porque Dios está preparando a su Iglesia en fidelidad. Si hay algo que espera Jesús de todos nosotros, es fidelidad.

La confianza y la fe

Ellos esperaron y confiaron el uno en el otro durante cinco años. El que ama confía. El que ama cree en la otra persona. Y dentro del tema de la confianza quiero incluir la palabra fe.

¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra? (Lucas 18:7-8)

Aquí hay personas que necesitan que Dios les haga justicia. Dios te hará justicia. Su justicia permanece para siempre. Él es un juez justo, y saca a luz la verdad. La verdad tiene su propio brillo, su propia luz, y estará con los que viven en verdad.

Le hablo a la novia: no solo tu amor y tu fidelidad te deben preparar para ese día, también la fe. La confianza no solo de que él vuelve, sino que mientras estás aquí, la fe no te puede faltar. Porque una de las cosas que va a buscar tu Amado cuando lo encuentres es fe:

  • La fe en que persististe, en que no desmayaste.
  • La creencia de que él iba a volver.
  • La creencia de que lo ibas a ver.
  • La creencia de que eres salvo, de que eres su hijo.
  • La creencia de que aún sus promesas se van a cumplir en ti.

Aun cuando haya una leve y momentánea tribulación, en un mayor peso de gloria se manifestará sobre tu vida. Pero ¿hallará fe en ti?

¿Cómo está tu fe el día de hoy? Podría estar un poquito baja, un poquito débil. Hoy es el momento de decir: "Creo en ti." Hoy es el momento de aferrarse a esa palabra y a un Salvador que no miente, a un Esposo que no falla, a un ser que tiene verdad en sus palabras. Él es la verdad.

Batallas personales y batallas de la Iglesia

No es lo mismo tus batallas personales que las batallas que tiene que librar la Iglesia. Tus batallas personales son, quizás, que hoy estás luchando con una enfermedad; eso es personal.

Pero las batallas de la novia son, por ejemplo, cuando vino la pandemia: todos fuimos sometidos a un proceso difícil donde nuestra fe fue puesta a prueba. La Iglesia de Jesucristo también debe pasar por prueba, por fuego, para que nuestra fe sea probada y purificada como el oro, para que quede pura, sin impureza. Tu fe es valiosa, y es algo que el Espíritu de Dios está construyendo en la novia.

La paciencia

¿Cómo está tu paciencia? "Ay, pastor, ese tema mejor ni lo toque." Somos impacientes por naturaleza. ¿Usted quiere una hamburguesa? La quiere ya. ¿Su hijo quiere unas papitas fritas con su bebida? Las quiere ya.

Pero una de las cosas que el Espíritu de Dios está formando en la hermosa novia es paciencia. Y no funciona diciendo: "Señor, dame paciencia", y al día siguiente ya soy paciente en todo. La paciencia es una virtud que se construye a base de escenarios donde la impaciencia brota, pero es allí donde tienes que decidir ser paciente.

Es un fruto muy valioso que el Espíritu forma en nosotros:

Paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, amor. Contra tales cosas no hay ley.

Otto necesitó paciencia y Elvira necesitó paciencia para vivir su proceso.

Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. (Santiago 5:8)

La paciencia es una virtud que te va a sostener esperando el momento en que seas esa novia hermosa con la cual Jesús pasará la eternidad. Las bodas del Cordero están preparadas, todo está listo, pero es importante que la novia manifieste paciencia. Porque pasan los días, las temporadas, las estaciones, los acontecimientos, y la Iglesia tiene que vivir cada proceso en el cual le están formando la paciencia.

La parábola del siervo infiel

Lo contrario de la paciencia es la impaciencia, y Jesús dejó una parábola precisamente para que entendamos por qué es tan importante:

Mas si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y embriagarse, vendrá el señor de aquel siervo en día que este no espera, y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles. (Lucas 12:45-46)

Él no lo esperaba. Así como apareció Otto ese día, ¿no? Él no lo esperaba.

Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.

Aquel siervo no se preparó. Por eso le dije: no es lo mismo estar listo que estar preparado.

Predicar el evangelio es preparar a la novia

A todos los que tienen bajo su responsabilidad un grupo de amistad o un discipulado, y que semanalmente predican la palabra, quiero reconocer su labor.

Cada vez que preparas un bosquejo, cada vez que abres la escritura, cada vez que oras, cada vez que hablas con el Padre por las personas que puso a tu cuidado, cada vez que predicas el evangelio y haces el llamado para que conozcan a Jesús como Señor y Salvador, cada vez que te levantas de madrugada a interceder, ¿sabes qué estás haciendo? Estás preparando a la novia.

Cuando una persona se acercó a Dios, y luego otra, y luego otra, y ahora toda una familia, lo que está pasando es que tú estás preparando a la novia. Tu Señor se agrada cada vez que haces esto, porque le estás preparando a la Iglesia con la cual él se va a encontrar.

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Cada vez que predicas el evangelio, el fin se está acercando una vez más. Por eso tienes que seguir haciéndolo. Cada día el fin está más cerca. Él está a la puerta, está preparado para venir por todos nosotros, y nosotros estamos en la labor de seguir preparando a la novia. No se detengan, no paren, no disminuya tu fuerza, tu ímpetu, tu compromiso, tu determinación.

La sensatez: la parábola de las diez vírgenes

Hemos hablado de amor, que se traduce en fidelidad; de confianza, que es esa fe en Dios; y de paciencia. La Biblia dice que con fe y paciencia se heredan las promesas. Pero quiero cerrar con una palabra más: sensatez.

En la Biblia quedó una parábola de diez vírgenes. Cinco tenían aceite suficiente para mucho tiempo y cinco no. El aceite era importante porque sirve para alumbrar, y ellas tenían que velar esperando al novio.

El novio llegó de noche. Cuando se anunció que estaba en la puerta, las que tenían poco aceite dijeron a las otras: "Danos un poquito de aceite." Pero las que tenían aceite respondieron: "No, porque si te doy, yo también me quedaré sin aceite. Mejor vayan y compren, pero apúrense."

Cuando estas cinco salieron, encontraron aceite, pero al regresar, ¿qué estaba? Cerrada la puerta.

Por eso, di conmigo esta oración: "Espíritu Santo, que tu aceite, que tu unción, que tu presencia nunca falte en mi vida. Nunca te apartes de mí. Prepárame para el día en que me voy a encontrar con mi Salvador. Prepárame, prepárame, prepárame."

La petición de oración

Ya expliqué por qué vengo vestido así: para que la novia me dé el brazo y me permita presentársela a Jesús, para dirigirla al altar. Pero me falta una cosa: la petición de oración.

Una joven escribió lo siguiente el domingo pasado, y llegó a mis manos. Así va construyendo Dios las cosas:

Amado Dios, te vengo pidiendo que por favor me ayudes a ser una mejor persona, más aplicada, más centrada en tu voluntad, más sabia. Deseo hacer tu voluntad. Por favor, provee en sobreabundancia. Dame un nuevo trabajo donde pueda aprender y recibir excelente remuneración, con una buena cultura organizacional. Por favor, también dame a mi pareja, que podamos crecer en nuestro amor a través de ti. Mientras, ayúdanos a ambos a seguir preparándonos para tus planes, para tus tiempos. Confío en ti. Amén.

¿Qué palabra usó? Mientras. Ayúdanos a seguir preparándonos.

No es lo mismo estar listo que estar preparado. El que está listo está emocionado y preparó algunas cosas. Pero el que realmente se preparó, antes de que la persona apareciera ya construyó un carácter, una vida, convicciones, firmeza, un buen trato. Porque esa es la manera en que quiere hacer vivir a la persona que escoge.

Entrando al altar

Cierre sus ojos y véase entrando de blanco. Véase caminando, y allá al fondo hay un trono. Al fondo hay un Rey que tiene una corona, pero que tiene sus ojos puestos en ti. Esa es la marcha nupcial que prepara las bodas del Cordero.

Fuiste fiel. Amaste. Persististe. Tuviste fe. Nada te detuvo. El enemigo quiso sacarte de ese momento, insistió trayendo placer, confusión, tristeza, desesperanza, desánimo. Quiso sacarte de ese momento. Pero tu Redentor vive y preparó todo para que persistieras. Por eso su Espíritu te sigue preparando hoy, para que no te pierdas ese momento.

Ahora es el momento de disfrutarlo, de abrazarlo y de decirle: "Valió la pena."

Valió la pena. Sí, me costó, sufrí, padecí; el enemigo insistió, quiso quitarme la vida, quiso quitarme la esperanza de que te volvería a ver. Pero tú fuiste fiel, y aquí estoy.

Aquí estoy. Aquí estoy. Aquí estoy.