Recordar para Renovar
- Preacher
- Reynaldo Logroño
- Church
- Iglesia Bautista InternacionalBaptistSanto Domingo, Dominican Republic
- Date
- Wednesday 4th March 2026
- Read time
- 9 min
- Language
- Spanish
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Recordar para Renovar
La Ilusión del Nuevo Comienzo
Cada año nuevo, pensamos que algo mágico sucederá. Imaginamos que con los fuegos artificiales de la medianoche caerán "polvitos mágicos" que nos transformarán en nuevas personas, versiones mejoradas de nosotros mismos. Nos levantamos el primero de enero convencidos de que somos diferentes, mejores, y que todo lo que nos agobiaba el año anterior ha desaparecido.
Pero conforme pasan los días, enfrentamos nuestra realidad. El Reynaldo del 1 de enero es exactamente igual al Reynaldo del 15 de diciembre, del 4 de octubre y del 8 de agosto. Peor aún: estamos más viejos, más cansados, probablemente con más deudas. A medida que avanza el mes, invade nuestras vidas un profundo desánimo, frustración y agotamiento.
Los americanos incluso han acuñado un término: Blue Monday, el día más triste del año (generalmente el tercer lunes de enero). Ese día combina varios factores: clima frío, deudas post-navideñas, falta de motivación, el abandono de los propósitos que establecimos apenas diecinueve días antes. Y cuando finalmente guardamos todas las decoraciones navideñas, la casa se ve lúgubre, triste. Una semana atrás estaba llena de luz; ahora apenas estamos entrando en febrero.
Buscando el Botón de Reinicio
¿Te has sentido así? ¿Has buscado en tu cuerpo algún botón que diga "reiniciar"—como lo tiene tu computadora—para sentirte nuevo? Para que desaparezca esa lentitud, esa dejadez, esa falta de gozo que solías tener al hacer las cosas que antes te emocionaban.
Si te has sentido así, no estás solo. Muchos de nosotros nos hemos sentido así, y en la Biblia encontramos hombres de Dios que experimentaron exactamente lo mismo.
El Testimonio de Asaf
Asaf era un levita apartado para servir en el templo. David lo designó como uno de los jefes del ministerio musical. Según 1 Crónicas 16:4-5, fue un servidor fijo del Señor, no un músico ocasional. A través de los Salmos que escribió, vemos que era más que un músico: era un teólogo histórico, un hombre de carácter espiritual, transparente, humilde, consciente de su condición espiritual y profundamente dependiente de Dios.
Pero este gran siervo experimentó cansancio prolongado, desánimo, angustia y confusión. Parte de esos sentimientos los refleja en el Salmo 77:
Clamo a Dios, sí, a gritos. Oh, si Dios me escuchara... Cuando estaba en graves dificultades, busqué al Señor. Toda la noche oré con las manos levantadas hacia el cielo, pero mi alma no encontró consuelo. No me dejas dormir. Estoy tan afligido que ni siquiera puedo orar. Pienso en los viejos tiempos cuando mis noches estaban llenas de alegres canciones. Ahora busco en mi alma y considero la diferencia... ¿Me habrá rechazado para siempre el Señor? Se ha ido para siempre su amor inagotable. Ha dejado de cumplirse sus promesas. Se ha olvidado Dios de ser bondadoso.
Asaf se oyó a sí mismo su queja y encontró su botón de reinicio. ¿Cuál fue el primer paso?
Primer Paso: Recordar
Recordar quién es su Dios y lo que él ha hecho siempre.
Dice el Salmo 77:11:
Pero después me acuerdo de todo lo que has hecho, oh Señor. Recuerdo tus obras maravillosas de tiempos pasados. Siempre están en mis pensamientos. No puedo dejar de pensar en tus obras poderosas.
Asaf comienza a recordar los grandes actos de Dios. Recuerda la apertura del Mar Rojo, un evento que ocurrió unos 350 o 400 años antes. En ese momento, el pueblo de Israel estaba sin salida: atrás, el ejército egipcio; adelante, el Mar Rojo. No había camino. El pueblo se quejó con palabras muy similares a las de Asaf. Pero entonces Asaf dejó a un lado su queja y recordó.
Esta misma instrucción aparece repetidamente en la Escritura. La encontramos también en Hebreos 10:32-35, donde el autor escribe a iglesias judío-cristianas que estaban siendo perseguidas y se sentían tentadas a abandonar la fe:
Acuérdense de los primeros tiempos cuando recién aprendían acerca de Cristo. Permanecieron fieles, aunque tuvieron que soportar terrible sufrimiento... Sufrieron junto con los que fueron metidos en la cárcel. Cuando a ustedes le quitaron todos sus bienes, lo aceptaron con alegría. Sabían que en el futuro les esperaban cosas mejores que iban a durar para siempre.
La fórmula es la misma: Recuerden. Recuerden cuando no les importaba sufrir porque servían a un Dios fiel. Recuerden cuando no les importaba el ridículo. Recuerden cuando eran misericordiosos con los que sufrían. Recuerden cuando sus bienes no importaban porque tenían su mirada puesta en las cosas de arriba.
Segundo Paso: Reconectar
Pero la Biblia no nos dice solamente que nos quedemos recordando nostálgicamente. El texto nos manda a hacer el segundo paso: reconectar.
No desechen la firme confianza que tienen en el Señor. Vuelvan a tener fe.
Reconecten esa relación que tenían con su Dios. Reconecten el amor y la misericordia que tenían con sus hermanos. Reconecten con su primer amor para que no les pase como a la iglesia de Efeso.
Si queremos hacer un cambio real en nuestro caminar cristiano, no necesitamos:
- Un cambio de año
- Un cambio de trabajo
- Un cambio de iglesia
- Un cambio de estatus civil
Solo necesitamos seguir las instrucciones de nuestro manual de vida: la Biblia.
Tercer Paso: Reactivar
Una vez que volvemos a conectar con nuestro Señor en una relación íntima con él, todo necesariamente de aquí hacia adelante tiene que verse diferente.
Hebreos 10:35 nos dice:
Tengan presente ahora la gran recompensa que les traerá.
Suena sencillo, pero es muy retador: trae a tu presente, a la manera en que vives hoy, el futuro que se te dará. Actúa en tu día a día con la mira puesta en el galardón, en la meta.
El Apóstol Pablo lo expresó así:
Considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada.
Los Tres Pasos y Los Tres Tiempos
Estos tres pasos implican tres acciones, pero también implican tres tiempos:
- Recuerda: Mira tu pasado y ve cómo Dios ha sido fiel en tu pasado.
- Reconecta: Vive tu presente en una estrecha relación con Dios.
- Reactiva: Mantente viendo y viviendo de acuerdo a la esperanza que te aguarda.
El Viaje en el GPS Espiritual
Nuestra vida cristiana es un viaje a través de un camino que el Señor ha diseñado para nosotros, y donde él siempre estará con nosotros, mostrándonos hacia dónde quiere llevarnos.
Imaginemos que vamos en un vehículo con un GPS espiritual que no se equivoca (a diferencia de Google Maps o Waze). Es perfecto.
Recordar implica poder mirar hacia atrás por tu espejo retrovisor y siempre ver la cruz. Si en algún momento de tu caminar miras hacia atrás y ves el ejército egipcio o pruebas o aflicciones, te saliste del camino. Dios ha diseñado nuestro caminar para que en cualquier momento, si miramos hacia atrás, nos acordemos de él, de la cruz, del Dios fiel y amoroso que murió por nosotros.
No importa cómo sea el camino—faltado o no, de día o de noche, subiendo o bajando, recto o curvo—procura siempre que cuando mires por tu espejo veas la cruz de Cristo. Mientras la sigas viendo, es un indicativo de que estás por el camino que él diseñó para ti.
Hay hoyos, sí, pero me recuerdo de la cruz. Hay curvas, sí, pero me acuerdo de que él es fiel. Está oscuro, sí, pero puedo ver su luz que me acompaña.
Reconectar implica volver a verificar que estoy recibiendo la señal de mi GPS celestial con instrucciones precisas y ruta correcta. Tengo que verificar que en mi presente estoy conectado con el Señor. Lamentablemente, muchas veces manejamos sin seguir nuestro GPS, sin verificar que tenemos buena conexión, especialmente cuando vamos por una ruta en la cual creemos ser los mejores. Solo cuando vamos a un lugar desconocido nos aseguramos de que tenemos la data correcta.
Normalmente vivimos como si en las cosas del día a día no necesitamos conectar con el Señor, o peor aún, dudamos si la ruta que él nos está trazando es mejor que la que tengo en mente. Recuerda: estoy hablando de un GPS perfecto que no se equivoca.
Reactivar es como darle al botón "overview" en el GPS: el mapa se aleja y puedo ver el camino completo y la meta. Normalmente manejamos con una vista que solo vemos los primeros kilómetros, los primeros giros. El GPS me dice "a la derecha", pero no me parece lógico porque yo voy para allá y es a la izquierda. Comienza nuestra duda porque no nos damos un overview.
Pero cuando tomamos distancia, decimos: "No, espérate. Ya entiendo por qué me está mandando por aquí. Mira por otro lado que hay una ruta roja; por aquí simplemente está naranja. Tiene lógica." Nuestro Señor nos avisa cuál es la mejor ruta y qué vamos a encontrar en el camino. Nos dice: mira, ahí llegamos a la banderita cuadro. No se te olvide.
Reactivar significa enfocarnos en ver el propósito eterno de cada giro que hay en nuestra vida. Es comprometernos a seguir fielmente la ruta trazada por él. Es iniciar a marchar hacia el mar, aunque no veamos el camino, confiados en que él hará una senda donde no la hay.
El Momento Es Ahora
Si queremos reiniciarnos y decirle al Señor, "Ya está bueno de vivir esta vida de monotonía, de vivir una vida cristiana de un cristiano común. Yo quiero a partir de ahora reiniciar mi vida cristiana y poder servirte como tú mereces, obedecerte, seguir tu ruta"—este es un excelente momento para hacerlo.
No depende del año en que vivamos ni del estado en que estemos. En los últimos domingos, hemos oído de un Dios que en su fidelidad y misericordia nos devuelve a la razón. De un Dios que si decimos "quiero reconectar", nunca dice "ahora no". Siempre está disponible.
La cena del Señor es un perfecto ejemplo de lo que el Señor nos llama a recordar. Él nos dejó un símbolo en el que podamos recordar el sacrificio perfecto de amor que él hizo por nosotros.
Un Llamado a la Decisión
Te pido que inclines tu cabeza. No solamente recordemos ese valioso sacrificio. Aprovechemos y revisemos ahora nuestra conexión con Dios.
- ¿Cómo estamos?
- ¿Cómo está nuestra vida?
- ¿Cómo está mi caminar?
- ¿Cómo está mi vida de obediencia?
- ¿Estoy transitando esta vida de acuerdo a su ruta?
- ¿Estoy tomando los giros y decisiones, priorizando su voluntad para mi vida y no solo mi beneficio personal?
Aprovecha ahí y dile al Señor que quieres en este momento darle valor al sacrificio que él hizo por ti y simplemente decidir tener una vida de obediencia y adoración. Pon tus cosas en orden con tu GPS espiritual. Decídete a confiar en él, en el Dios soberano.
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