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Tú Fuiste Ungido para Matar Gigantes

La Unción No Es para Brillar, Sino para Derribar Gigantes

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Preacher
Alain Alonso
Church
Misión Carismática InternacionalCharismaticBogotá, Colombia
Date
Friday 29th May 2026
Read time
8 min
Language
Spanish

Scriptures

1 Samuel 17:45

Tags

Categories

Misión Carismática InternacionalIglesia MCIPrédicas Cristianas

Bible Characters

DavidSamuelJesusSaul

Key Takeaways

  • La unción de Dios no es para brillar sino para derribar los gigantes en tu vida
  • El poder para cambiar circunstancias está en tu boca; declara la palabra con fe
  • Tu gigante ya está detenido por Dios esperando que llegue el ungido con la espada de la palabra
  • Deja de contarle a Dios cuán grande es tu problema; dile al problema cuán grande es tu Dios
  • La palabra declarada (rema) tiene poder para transformar situaciones; no guardes la Biblia sin declararla
  • Las pruebas no son castigo sino peldaños para llegar al éxito y glorificar a Dios
  • Un solo ungido puede cambiar la historia de su familia y nación; tú tienes esa autoridad en Cristo

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In this sermon

Tú Fuiste Ungido para Matar Gigantes

La Unción No Es para Brillar, Sino para Matar Gigantes

Bienvenidos. Hoy el Señor va a ministrarte fuertemente a través de esta palabra. Quiero que entiendas algo fundamental: la unción que Dios te da no es para brillar, sino para que derribes gigantes.

Vemos en 1 Samuel 16 cómo David fue ungido por Samuel. Pero aquello no fue simplemente para que fuera rey o para que tuviera éxito. Fue para que matara gigantes. David estaba cuidando ovejas de su papá cuando fue ungido, pero la unción vino con propósito: destruir lo que el enemigo ha puesto en tu vida.

"Yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, porque de Jehová es la batalla." (1 Samuel 17:45)

¿De quién es la batalla? De Jehová es la batalla. Esta es la revelación que necesitas hoy.

El Gigante Está Detenido Esperando que Llegues Tú

La Biblia nos cuenta que el pueblo de Israel estaba paralizado por el miedo. Goliat, un gigante de casi 3 metros de alto, con una lanza que pesaba 6.5 kilos, venía humillando al pueblo durante 40 días. Pero aquí está lo importante: tu gigante está detenido por la mano de Dios, esperando que llegue un ungido y le quite la cabeza.

Saúl estaba lleno de miedo, acobardado. Pero David vio algo diferente. David dijo: "Este tiene miedo, porque al lado mío está el Señor que vence todo obstáculo. Él me ha librado del león, del oso, y Dios me guardará y me librará de este incircunciso."

¿Ves la diferencia? Uno hablaba con miedo, el otro hablaba con fe. El poder está en tu boca. Cuando hablas con fe, das órdenes al gigante. Cuando hablas con miedo, le das poder al enemigo.

Deja de Contarle a Dios Cuán Grande Es Tu Problema

Hay algo que quiero que cambies hoy: deja de contarle a Dios cuán grande es tu gigante y empieza a decirle al gigante cuán grande es tu Dios.

Muchos llevan meses, años, hablándole a Dios de cuán grande es su problema. Pero la fe no funciona así. La fe declara: "Así de grande como sea mi prueba, será mi bendición. Soy matagigantes en el nombre de Jesús."

David no llegó a Goliat diciendo: "Señor, mira qué grande es este gigante." No. David llegó y declaró con autoridad: "Este es incircunciso. Voy a quitarle la cabeza y la daré a las aves del cielo."

El Poder Declarado de la Palabra

Hay dos cosas que necesitas entender sobre la palabra:

Logos y Rema. El Logos es la Biblia escrita, el libro. Pero cuando tú sacas la palabra, la crees en tu corazón y la declaras, se convierte en rema—vida viva que cambia circunstancias.

La palabra guardada no sirve para nada. La palabra extraída del contexto, llevada al cielo y declarada, cumple el propósito por el cual fue escrita. La palabra declarada tiene poder para cambiar tus circunstancias hoy.

"Si tienes fe, haz algo, pero yo te muestro mi fe por lo que hago, porque la fe tiene acciones y la fe declarada tiene poder."

Mi esposa una vez me dijo algo que cambió mi vida. Yo llegué a las 3 de la mañana borracho, antes de conocer a Cristo. Ella se levantó y me dijo: "El diablo te dice que eres un borracho, pero Dios me dice que eres un predicador."

¿Quién ganó? Dios ganó. Hoy soy un predicador del evangelio.

Tu Gigante Ya Tiene Fecha de Muerte

Tú necesitas entender que tu gigante ya está detenido, esperando que llegues tú con la espada de la palabra. Pero tienes que tomar la espada.

Cuando Goliat habló durante 40 días, humilló al pueblo. Pero ¿por qué no los atacó de una vez? Porque el gigante está detenido esperando que llegue el ungido.

Tú no tienes que estar bajo intimidación. David llegó y dijo: "¿Quién es este filisteo incircunciso que viene a arrebatarme la bendición? Cuando tú eres el ungido del Señor, él tiene que huir."

Cómo Hablarle a Tu Gigante

Quiero enseñarte cómo matar tu gigante. Primero, visualiza qué es lo que te está estorbando.

Luego, llega a tu casa y abre la puerta principal. Habla con autoridad:

"Gigante de deuda, te vas en el nombre de Jesús. Ruina, te vas. Escasez, te vas. Pobreza, te vas. Alcoholismo, drogadicción, cualquier gigante—hasta aquí fuimos tú y yo. En el nombre de Jesús te vas de mi casa, de mi familia."

Después, unge la puerta con la sangre de Jesús y entra. Empieza a declarar:

"En mi casa siempre hay abundancia de bienes. No mendigaré pan. En mi casa habrá provisión y abundancia. Prestaré dinero y no pediré prestado. Seré cabeza y no cola. Estaré arriba y nunca abajo. La alacena será bendita en el nombre de Jesús."

Bendice a tu hijo, a tu esposa, a tu esposo. Tienes que quitarle la cabeza al gigante. No solo derribarlo—decapitarlo. Porque si no le quitas la cabeza, se va a levantar.

La Unción Te Da Identidad y Autoridad

La unción no solo derriba el gigante, lo decapita. La unción te da identidad espiritual y autoridad. Te recuerda tu proceso y tu preparación.

David pastoreaba ovejas. Cuando un león y un oso venían por un cordero, David salía tras él, lo atacaba y lo rescataba. Mataba tanto al león como al oso. Entonces David dijo: "Este incircunciso es nada. Es algo que yo tengo que conquistar."

¿Ves? Las pruebas no son castigo. Las pruebas son peldaños para llegar al éxito. Cada gigante que vences te prepara para el siguiente.

Yo pasé pruebas en mi salud. Me diagnosticaron hipotiroidismo. El médico me dijo: "Tienes que tomar esta pastilla para toda la vida." Pero yo le dije: "Doctora, yo no me tomo eso porque el Dios de quien sirvo, de quien soy, me dijo que por su llaga yo soy sano."

¿Y sabe qué pasó? Fui sanado para gloria de Dios.

Testimonio de Victoria: La Sanidad de Cristina

Le acabo de pedir a una joven que comparta su testimonio. Su mamá iba en una patineta eléctrica con su hija de 12 años cuando un bus freqó de repente. Se estrelló contra un poste y oprimió a su hija contra el poste.

Llegaron al hospital y los rayos X mostraban una fractura en la articulación temporomandibular izquierda. Iban a hospitalizarla y operarla. Pero oramos. Declaramos la sanidad.

Cuando le hicieron la resonancia después de la oración, estaba completamente sana. Ayer le dieron de alta. El gigante fue derrotado.

Hay poder en la palabra.

Cambia Tu Manera de Hablar y Cambiarás Tu Vida

Un ungido habla como Dios habla. Un ungido nunca dice las imposibilidades. Un ungido no dice:

  • "No hay dinero"
  • "Mi hijo es rebelde"
  • "Estoy enfermo"
  • "No puedo"

Un ungido dice:

  • "Dios suplirá todo lo que me falta"
  • "Mi hijo tiene las mejores calificaciones"
  • "Por la llaga de Cristo soy sano"
  • "Todo lo puedo en Cristo"

La fe no es ver para creer. La fe es creer sin ver. Bienaventurado el que cree sin ver nada.

Mi esposa una vez me señaló la nevera vacía y me dijo: "Amor, ¿tú ves que la nevera está llena?" Yo le dije: "Pero de aire, amor." Ella respondió: "Está llena."

Ese día llegué al trabajo y me dieron un cheque. Cuando lo recibí, el Señor me dijo: "Tu nevera está llena." Es la fe la que atrae la bendición.

Las Cinco Piedras: Las Armas del Matagigantes

David tomó cinco piedras. Una de ellas le pegó al gigante en la frente. Pero ¿por qué el gigante cayó hacia adelante y no hacia atrás? Porque Dios lo empujó. Dios fue quien le dio la victoria.

Las cinco piedras representan las armas del matagigantes:

  1. La Palabra — Tiene poder para cambiar circunstancias
  2. La Oración — La oración tiene poder
  3. El Ayuno — Echa mano al ayuno porque tiene poder
  4. La Unción — La unción es el aceite que Dios pone sobre tu vida
  5. La Sangre de Jesús — La sangre de Jesús tiene poder para cambiar cualquier circunstancia

Jesús Es el Verdadero Matagigantes

Jesús es el verdadero matagigantes. Él vino a morir en una cruz. Él vino a llevar el pecado, la ruina, la escasez, la enfermedad. Y por su llaga nosotros hemos sido curados.

Él vino a romper el miedo. Él vino a romper todo. Cuando nosotros venimos a Cristo, Él nos unge y nos adopta como hijos de luz.

"Somos hijos de Dios y Cristo vino a romper la separación que había entre Dios y el hombre. Ahora estamos reconciliados por Cristo ante el Padre."

Decretos para Tu Casa y Tu Nación

Toma autoridad sobre tu casa y tu nación. Declara:

"De Jehová es la batalla. Él nos entregará el gigante en nuestras manos. En el nombre de Jesús, nada dañará mi casa. Bendita mi casa, bendita mi familia, bendita mi alacena, benditos mis hijos, bendita mi descendencia, bendito lo que toque mi mano."

Bendice a Colombia, bendice tu tierra. Declara:

"Colombia es una nación bendita. Bendita del norte al sur, de oriente a occidente. Bendita Bogotá. No habrá agüero contra el pueblo de Dios. Colombia es la nación milagro, la Jerusalén del siglo XXI. Hoy le quitamos la cabeza a la idolatría, a la hechicería, a toda maldición contra Colombia. Anulamos todo decreto en el nombre de Jesús."

La Victoria es Tuya en Jesús

Un solo hombre puede cambiar la historia de una nación. David mató al gigante, y todo el pueblo de Israel se levantó y venció a los filisteos.

Un solo hombre puede cambiar la historia de tu familia. Ese hombre eres tú.

No más negativismo. Si llegaste a los pies de Cristo, demuéstrale al mundo que eres de la luz. Ya no es la oscuridad. Eres un matagigantes en el nombre de Jesús.

Hoy declara con todo tu corazón:

"Yo soy un matagigantes. Así de grande como sea mi prueba, será mi bendición. Soy matagigantes en el nombre de Jesús. A partir de hoy, de mis labios solo saldrán palabras que edifican, que motivan, que consuelan. Jesús, mi rey y mi Salvador, me hace más que vencedor. Hay victoria. Hay victoria. Hay victoria."

Recuerda: tú eres un matagigantes. Cambia tu manera de hablar y cambiará tu vida.