Una Mirada con Esperanza
Un Canto en Medio del Camino
- Preacher
- Pastor Dr. Jorge H. López
- Church
- Fraternidad Cristiana de GuatemalaPentecostalMixco, Guatemala
- Date
- Sunday 17th May 2026
- Read time
- 10 min
- Language
- Spanish
Scriptures
Tags
Categories
Bible Characters
Key Takeaways
Need another language?
In this sermon▾
Una Mirada con Esperanza
Introducción a la Serie "Un Canto en Medio del Camino"
Esta mañana retomamos la serie de prédicas que hemos denominado "Un canto en medio del camino". Así como disfrutamos llevar canciones en el camino cuando viajamos, en esta serie estamos viendo algunos salmos conocidos como salmos de ascenso.
Los salmos de ascenso constituyen una colección de 15 salmos, del 120 al 134, que funcionan como una unidad temática distintiva dentro del Salterio. Se caracterizan por su brevedad, con excepción del Salmo 132. Estos salmos fueron originarios de los peregrinos que llegaban a Jerusalén y los entonaban cada vez que ascendían a Jerusalén.
Recordemos que usted y yo somos peregrinos aquí en la tierra. Todos los que estamos aquí estamos de paso. A veces nos apegamos demasiado a lo material—nuestros muebles, carros, joyas, casas—pero somos peregrinos. Tarde o temprano estaremos en la funeraria, y todos dirán qué bueno que era, aunque haya sido un malvado. Nuestra permanencia en esta tierra es temporal.
El Salmo 123: Una Esperanza Firme
El salmo que estudiaremos hoy es el Salmo 123, que habla mucho de la esperanza. En la Biblia, la esperanza no es un simple deseo o una posibilidad incierta, sino una expectativa firme y segura basada en el carácter y las promesas de Dios. Es la plena confianza de que lo que él ha prometido se cumplirá en el futuro.
Hacia ti dirijo la mirada, hacia ti, cuyo trono está en el cielo. Como dirigen los esclavos la mirada hacia la mano de su amo, como dirige la esclava la mirada hacia la mano de su ama, así dirigimos la mirada al Señor nuestro Dios hasta que nos muestre compasión. Compadécenos Señor. Compadécenos. Ya estamos hartos de que nos desprecien. Ya son muchas las burlas que hemos sufrido. Muchos son los insultos de los altivos y mucho el menosprecio de los orgullosos. (Salmo 123)
El autor de este salmo es anónimo, y probablemente fue escrito en la época postexílica de Israel, después del destierro babilónico. Era una época difícil, y el salmo empieza con urgencia: "Hacia ti dirijo la mirada."
Dirigir la Mirada a Dios en Tiempos de Crisis
Israel atravesaba una época de crisis. Hoy vemos crisis similares en muchas naciones: Irán, Uganda, Zambia, Estados Unidos, Guatemala. Épocas llenas de violencia, secuestros, crímenes, guerra y venganza.
En medio de estas crisis, el salmista nos enseña que debemos poner nuestra mirada en Dios. Sabemos que los líderes del mundo se reúnen para resolver conflictos, pero nadie logrará resolverlos si Dios no interviene. Tenemos que levantar la mirada al Señor y con reverencia ante el soberano decirle: "Como dirigen los esclavos la mirada hacia la mano de su amo, así dirigimos la mirada al Señor nuestro Dios."
Pues nosotros también somos siervos y siervas de Dios. Somos esclavos de Dios por nuestra propia voluntad. Nadie es verdaderamente libre; únicamente somos libres para escoger a quién servir. Hemos escogido servir al Rey de reyes y Señor de señores. Tenemos que poner la mirada en sus manos para ver qué socorro nos dará.
Una Actitud de Sumisión y Expectativa
Este inicio del salmo nos enseña la actitud correcta al presentarnos ante el trono de Dios: una actitud de sumisión y respeto, reconociendo nuestra necesidad de Él.
Cuando era jovencito y visité muchas iglesias en Estados Unidos, vi que en muchos púlpitos tenían escrita una frase: "Expect a miracle" (Espere un milagro). Así tenemos que vivir nosotros, esperando expectantes del milagro que Dios puede hacer en nuestra vida.
Si venimos a la iglesia esperando no recibir nada, nada recibiremos. Pero si venimos esperando recibir una bendición de Dios, recibiremos una bendición. Como dice la palabra del Señor: "Conforme a tu fe te sea hecho." ¿Crees que es posible? Dios lo hará. ¿Crees que no es posible? Dios no lo hará. Nuestra fe es la llave que abre el chorro de la bendición de Dios nuestro Señor.
Una Petición Comunitaria y Determinada
Aunque el salmo comienza en primera persona singular, la petición se hace en plural: "Así dirigimos la mirada al Señor nuestro Dios hasta que nos muestre compasión." El autor indica que están dispuestos a permanecer ante ese trono hasta recibir compasión.
Así debemos orar nosotros: orar hasta que recibamos la compasión que necesitamos, la provisión que necesitamos, la protección que necesitamos, la sanación que necesitamos. La oración debe durar todo el tiempo necesario hasta que el Señor se compadezca de nosotros y nos resuelva lo que estamos pidiendo.
Esa es la clase de determinación que la Biblia nos invita a tener: una fe que es tenaz. Jesús contó la parábola de la viuda insistente que seguía pidiendo justicia al juez hasta que, fastidiado, dijo: "Para que deje de molestarme esta viuda, la voy a atender." Tenemos que tener esa insistencia como la de esta viuda.
El Clamor por Compasión
Compadécenos, Señor. Compadécenos. Ya estamos hartos de que nos desprecien.
A veces las circunstancias en que vivimos se vuelven tan difíciles que podemos llegar a hartarnos de la situación. "¿Cuándo, Señor? ¿Hasta cuándo, Señor, vamos a estar en esta situación?" Israel necesitaba compasión.
Compadecer es un verbo que significa ser bondadoso con, favorecer, tener misericordia de. Y esto es lo que necesitamos: que el Señor tenga bondad para con nosotros, nos favorezca, tenga misericordia de nosotros.
Cita bíblica tras cita bíblica nos lo recuerda:
Yo, en cambio, llevo una vida intachable. Líbrame y compadécete de mí. (Salmo 26:11)
Oye, Señor, mi voz cuando a ti clamo. Compadécete de mí y respóndeme. (Salmo 27:7)
Aquella madre que intercede por el hijo que se apartó del camino, que anda perdido, cautivado por las drogas, clama: "Compadécete de mí. Oye mi voz, Señor. Respóndeme. Trae a mi hijo arrepentido de regreso a tus caminos."
El Sufrimiento del Menosprecio
Ya son muchas las burlas que hemos sufrido, muchos son los insultos de los altivos y mucho el menosprecio de los orgullosos. (Salmo 123:4)
Es terrible cuando una nación sufre el menosprecio. Hay algunos que han estado en países europeos o norteamericanos y han visto el impacto de la discriminación racial. El menosprecio a alguien por su raza, por su lengua, por su posición social. En Guatemala también lo vemos. Hay algunos que menosprecian a otros por su raza, por su lengua, por su posición social.
Pero si usted es uno de aquellos que ha sido menospreciado y ya no aguanta tantos menosprecios, pídale al Señor compasión. Que el Señor lo beneficie, le dé gracia y favor para que ya termine ese tipo de actitudes.
La Mirada Enfocada en Dios, No en Hombres
Qué importante es cuando nuestra mirada está puesta en nuestro Señor. Ya en pocos meses habrá nuevamente campaña eleccionaria en Guatemala para elegir nuevos gobernantes, presidentes, alcaldes, diputados. Está bien es un deber cívico votar y elegir. Pero su mirada debe ir más allá de cualquier persona humana. Pongamos nuestra mirada en el autor y consumador de la fe, en Cristo Jesús.
Él es el que nos ha favorecido hasta ahora y él es el que nos cuidará mañana. En 47 años al frente de esta iglesia, no habríamos logrado nada si hubiéramos puesto nuestra mirada en gobernantes o empresarios. Nuestra mirada está puesta en Dios, porque él es el Todopoderoso y él es el que nos bendice, esté quien esté en el gobierno, pase lo que pase en nuestra nación, vengan terremotos, huracanes, tempestades o guerras. Dios está en su trono y a él debemos elevar nuestra voz para que el Señor responda a nuestras oraciones.
Mantener la Fe Ante la Oposición
Si nos toca una situación en que nos menosprecien por causa de nuestra fe, por causa de nuestros cantos, por causa de nuestra adoración al Señor, no tiremos la toalla, no nos desanimemos. Al contrario, elevemos nuestra voz al Señor, pongamos nuestra mirada en él y él nos sacará adelante y nos exaltará delante de aquellos que nos desprecian, que nos atacan, que nos acosan.
Porque él tiene el poder para ensalzar a cualquiera que se humilla. La Biblia dice: el que se humillare será exaltado. Y el que se exaltare será humillado. Por eso es muy importante aprender a reconocer que sobre uno alto hay otro más alto, que sobre uno grande hay otro más grande, y el más grande entre nosotros es Jehová de los ejércitos.
Mirar a Dios Como Padre, No Como Amo
La buena noticia es que ahora podemos acercarnos, no como esclavos ante su amo, sino como hijos ante su padre.
Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar, "Abba padre." (Romanos 8:15)
Sea cual sea el apellido que tiene, sea cual sea la familia a que pertenece, usted ahora es hijo del padre nuestro que está en los cielos. Y él es el dueño del oro y de la plata. Él es el dueño de todo lo que existe y usted es su heredero.
La Provisión de Dios
Noten que el autor dice que los esclavos ven la mano de sus amos. Esta es una referencia a la provisión.
Los ojos de todos se posan en ti y a su tiempo les das su alimento. Abres la mano y sacias con tus favores a todo ser viviente. (Salmo 145:15)
Sea usted del Quiché, de Jutiapa, de El Salvador, de Honduras, del África, de Europa, de Norteamérica—no importa. Si usted es hijo de Dios, él le proveerá lo que usted necesita.
- ¿A usted le quitaron el trabajo? No se preocupe. El que le proveyó ese trabajo le va a proveer otro trabajo.
- ¿Se quedó viuda muy joven? No se preocupe. El que le proveyó el esposo cuando era joven le proveerá lo que usted necesita ahora.
- ¿Qué necesita usted? Lo que sea, él se lo proveerá.
Y al orar, no hablen solo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras. No sean como ellos, porque su padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan. (Mateo 6:7-8)
Aunque Dios sabe qué necesitamos, él espera que nos acerquemos para pedir con confianza.
Poner la Mirada en Jesús para Perseverar
Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia. Y luego corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante, fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores para que no se cansen ni pierdan el ánimo. (Hebreos 12:1-3)
Mirar al Señor nos ayuda a perseverar en la carrera que tenemos por delante. Ponga su mirada en el Señor. Mirar al Señor nos da esperanza en medio de cualquier circunstancia. Mirar al Señor evita que nos cansemos y perdamos el ánimo. Mirar al Señor sostiene nuestra fe.
A veces miramos más al pastor que al Señor y nos podemos desviar del camino porque el pastor es humano y puede equivocarse. No ponga su mirada en ningún hombre. Pongamos todos la mirada en el Señor.
Llamado al Compromiso
Quizás hay entre ustedes alguna persona que todavía no ha reconocido a Jesús como su Señor y Salvador personal. Hoy quiere reconciliarse con él, quiere ponerse a cuentas con él, quiere reconocer que su mirada debe estar puesta en él.
Si usted quiere recibir a Jesús como su Señor y Salvador personal, le ruego que me lo indique poniendo una mano en alto rápidamente. De esa manera entenderé que usted quiere hoy abrir su corazón a Cristo y recibirle como su Señor y Salvador personal, y empezar a recibir de Dios la salvación y la vida eterna.
Ponga su mirada en el único que no falla, en el único que es fiel, en el único que puede darnos a nosotros la salvación eterna, perdón de pecados. Amigo que nos ve por la televisión y por las redes sociales, usted también puede entregar su vida a Cristo ahí donde está. Repita la oración de fe conmigo:
Padre nuestro que estás en los cielos, perdóname todos mis pecados. Vengo arrepentido a reconocer que soy un pecador y a reconocer que Jesús es el hijo de Dios, que murió por mí en la cruz del Calvario, fue sepultado, fue resucitado y está sentado a la diestra de Dios Padre. Toma mi vida, Señor, y hazla nueva. Transforma mi vida y hazme conforme a tu imagen, oh Dios. Líbrame Señor de todos mis temores, de todos mis vicios, de todas mis angustias. Ayúdame a caminar la vida cristiana con la mirada puesta en Cristo Jesús. Amén.
Continue exploring
Related sermons
Connected by scripture or shared themes.

Quais os limites que um cristão deve preservar nos relacionamentos?
Café + Palavra - Devocional sobre Santidade e Pureza

Mateo 4-5: Jesús, el Hijo Amado Que Venció
A Través de la Biblia en 2 años

Every Person Filled | The Holy Spirit
Future Camp 2026 Message

Qual a Importância da Igreja para Você?
Uma Série Expositiva em Mateus 16:13-20

Como ter uma vida cristã frutífera?
Café + Palavra - Devocional Diário