Disfuncional, Pt. 2
Continue exploring
Connected by scripture or shared themes.
Disfuncional, Pt. 2
Continue exploring
Connected by scripture or shared themes.
Pablo comienza esta lista que Dios le dio de diferentes cosas, desde robar hasta inmoralidad sexual. Menciona que este tipo de personas no van a heredar el reino de Dios. Pero necesito aclarar esto: Pablo está hablando de personas que se identifican con estas características, personas para quienes esto es un hábito, parte de su vida. Si lo has hecho y te has arrepentido y ya no lo haces, hay gracia sobre tu vida. Pero Pablo está hablando con personas que viven de esta manera.
Pablo no solo habla a los de afuera, sino a personas que son de la iglesia. Sé que aquí en El Paso, Juárez, Las Cruces y todos los que nos ven online, hay individuos que batallan con estas cosas. Sería hacer el tonto pensar que no hay personas que viven de una manera inmoral en este edificio. Pero está bien, porque te quiero decir que él les habla a cristianos para poder sanarlos.
Pablo en Primera de Corintios 6:11 dice: "Eran algunos de ustedes, pero ahora fueron lavados y fueron santificados, fueron justificados en el nombre del Señor Jesucristo en el espíritu de nuestro Dios."
Eso eras, pero ya no lo eras. Ya no lo eres. Eres salvo ahora y estás en camino al cielo, pero por tu cultura estás actuando de una manera como persona terrenal. Tú actúas como antes actuabas. Ya no debes hacerlo, pero lo haces. Es posible ser santificados por Cristo Jesús y aún operar de una manera que es carnal. Por eso Pablo está enfatizando nuestra nueva postura en Cristo Jesús.
Leyendo los corintios, verás que ellos tienen muchos problemas, y uno de los principales es en el área sexual. Déjame darte contexto.
En Corinto llegaban los barcos con intercambio de bienes. Cuando llegaban los marineros, tenían que subir una colina, una loma, un monte. En la cima del monte estaba el templo de Afrodita. Ahí, los marineros y navegadores subían a este templo y ofrecían un sacrificio a la diosa Afrodita griega. Luego iban a comer, porque había un sacrificio. Y del otro lado del templo tenían mil prostitutas del templo.
Entonces el día a día en Corinto era: comida, adoración, luego sexo. Ese es el contexto en el que crecen. Pablo les está diciendo: "Conozco tu contexto y quiero ayudarte a entender lo que está pasando."
Pablo está clarificando que aquellos que operan de una manera que creen que pueden adorar, comer y tener relaciones sexuales como les dé la gana, van a perder su herencia del reino de los cielos.
El valor del sexo se ha devaluado en estos momentos. Es como la diferencia entre una tienda de marca en el centro de una ciudad y un tianguis. Cuando entras a una tienda de Luis Vuitton, hay seguridad en la puerta. Las bolsas son originales, hechas a mano, con todo el diseño y precio de la marca. Pero en un tianguis, encuentras imitaciones baratas—algo que probablemente sigue siendo falso, no es el original.
Pablo está demostrando que ustedes han tomado algo que tiene mucho valor y lujo, y lo han bajado al nivel de ser vendido en los tianguis. Han devaluado el valor del sexo y la sexualidad.
En Primera de Corintios 6:13 dice: "Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos, pero Dios destruirá a los dos. Sin embargo, el cuerpo no es para la fornicación, sino el cuerpo es para el Señor y el Señor para el cuerpo."
La manera que ellos operaban era: tienes hambre, vas y comes. El alimento suple la necesidad del estómago. Tienes deseo sexual, vas y encuentras a una prostituta y satisfaces ese deseo. Pero Pablo dice: "Mira, Dios va a deshacer de tus estómagos, pero tu cuerpo, ese pertenece a Dios y solo de Dios es el cuerpo."
No puedes pensar que porque tienes hambre por comida puedes satisfacer tu deseo sexual de la misma manera con una mujer. Verso 13: "Sin embargo, el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor y el Señor para el cuerpo."
Cuando Dios creó el sexo, no lo hizo solo por ser sexo. No es una tarea más, como lavar el baño. Dios crea el sexo con intención.
La primera vez en la Biblia que Dios menciona el sexo es Génesis 4:1: "Y el hombre se unió a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín."
Escuchen esto. La palabra "unió" es muy interesante en el hebreo original.
La palabra es yada. Significa intimidad profunda, conocimiento profundo y un intercambio profundo. Eso es lo que significa yada.
Cuando Adán conoció a Eva, está diciendo que Adán tuvo intimidad profunda con Eva, tuvo un intercambio profundo con Eva y un conocimiento profundo de Eva.
Esta palabra yada es la mismísima palabra que Dios usa para tu relación con él. Entiende esto. La primera vez que Dios habla de la relación del hombre y la mujer, usa la palabra yada. Y cuando Dios habla de la relación que él quiere tener contigo, está diciendo yada. Cuando Dios te quiere conocer, te quiere conocer de una manera íntima, de una manera cercana, conocida y con un intercambio de dos partes.
Cuando entras en pacto con tu mujer, con tu esposa, con tu esposo, lo que sucede no es solo un acto sexual—no es algo como "apúrale para que se acabe", no es una tarea. Lo que está sucediendo es un pacto.
De hecho, yada es una palabra de pacto. Dios hace pacto con nosotros y el matrimonio es un pacto delante de Dios.
Pablo está aclarando aquí: mira, no bajes tu matrimonio o tu vida sexual a un punto donde el sexo no tiene valor. Lo que realmente tiene el sexo es esto: es un acto de pacto que se hace con solo una persona. De la misma manera como solo tienes un Dios, solo tienes una persona con la cual haces yada.
El pacto que haces en la cama matrimonial es esto: cada vez que tienes relaciones sexuales, estás haciendo un pacto o reafirmando el pacto con tu cónyuge.
Cada hombre en este lugar y cada mujer en este lugar que son casados, quiero que entiendan esto: no solo quieren sexo. Lo que quieren es un momento de pacto y de reafirmación del pacto, donde no estás haciendo un acto por hacerlo. Lo que estás diciendo es: "Yo quiero conocerte a ti profundamente. Yo quiero tener intimidad contigo profundamente y yo quiero tener un intercambio de dos caminos profundamente por el resto de nuestra vida."
En tu matrimonio, si solo haces el sexo por tener sexo, se fatigan. He escuchado testimonios de personas que se están hasta como tratando de hacerse dormidas para evitar el sexo entre uno y el otro. Escúchame, lo único que estás diciendo es: "Este pacto lo estoy deshaciendo, desvolviendo, desvaneciendo" en vez de afirmar el pacto que tengo contigo, así como el pacto que tengo con Dios.
Pablo está haciendo esto sumamente serio sobre este tema. Dios quiere que tú y yo tratemos nuestra relación sexual con nuestro esposo, nuestra esposa, de la misma manera que la intimidad que tenemos con él como nuestro Señor.
El sexo y la sexualidad nunca deben ser separados de Dios. No deben ser separados de Dios.
Cuando algo es fácilmente obtenido, fácilmente visto, fácilmente accesible, entonces es barato. Está disponible en todas partes. Para ver pornografía, para ver estas cosas, para tener actos sexuales, solo tengo que deslizarme a la derecha en una aplicación. Solo tengo que escribir ciertas palabras a una persona y juntarme para tener sexo. Si es devaluado, pierdes el entendimiento de lo que tienes en ti. Es importante.
Pablo trata con esto en verso 6:15. Dice: "No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo."
Tu cuerpo es miembro de Cristo. En otras palabras, tu cuerpo está ligado al cuerpo de Cristo. Y si estás ligado al cuerpo de Cristo, la pregunta del día para esta iglesia es esta: cuando estás haciendo ese acto pornográfico, o estás en ese adulterio, o estás en este modo haciendo actos sexuales fuera de la cama matrimonial, ¿le gusta a Jesús igual como te está gustando a ti?
Pablo está diciendo: "¿No entiendes tu cuerpo es parte de Cristo?"
Verse 15: "¿Tomaré acaso los miembros de Cristo y los haré miembros de una prostituta? De ningún modo."
¡Qué absurdo sería este pensamiento! Pero cada vez que tú tienes relaciones sexuales, tienes que entender esto: Cristo está en ese momento. Esa es la verdad. Cristo está en ese momento.
Entonces, cuando estás viendo una serie que te excita sexualmente, entiende que Cristo Jesús está a tu lado. Como creyente en Cristo Jesús, Jesús está a tu lado. Jesús está disfrutando lo que tú estás haciendo de la misma manera que tú lo estás disfrutando.
Verso 16: "No saben que el que se une a una prostituta es un cuerpo con ella, porque él dice de nuevo, usa palabras de Génesis, palabras de matrimonio: 'Los dos vendrán a ser una sola carne.'"
Pablo está diciendo que en la sexualidad, en el acto sexual, hay una unidad que sucede. Usa palabras de matrimonio, diciendo que al tener sexo con prostitutas del templo o con Netflix o con la página de internet que estás visitando, o con una mujer que no es tu esposa—esto aplica a los jóvenes también. Cuando estás con una pareja que no es tu esposo, tu esposa, eres soltero, pero tienes más compañeros sexuales de los que puedes contar en tus dos manos—:
¿No entiendes que el sexo establece y renueva un pacto?
Y lo que tienes que entender es que el pacto que tú tienes lo tienes que hacer con una sola persona. Guárdalo, consérvelo, protégelo, porque es tan importante, porque tu cuerpo no es tuyo.
¿Qué dice Pablo que debemos hacer? Verso 18: "Huyan huyan de la fornicación, huyan de toda tentación sexual. Corran de esto."
¿Por qué? "Porque todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo. En otras palabras, todos los pecados son externos a mí. Pero el fornicario peca contra su propio cuerpo."
¿Qué significa esto? Los pecados son externos, vienen hacia mí, pero mi diseño original que Dios me hizo, eso sale de mí. Y cuando no uso mi cuerpo, mi corazón, mi amor y el acto sexual como Dios quiso que yo lo usara en su diseño original, me lastimó a mí mismo.
¿Por qué crees que en tener tantas parejas y números sexuales hay tanta desilusión? Ahí hay enfermedades, abortos, tristeza, tantas cosas que no son buenas. Falta de identidad, falta de conocimiento, falta de amor personal. ¿Por qué? Porque están dentro de ti.
Pablo está diciendo: evita, huye a toda costa estas cosas, corre de ellos, de toda inmoralidad sexual. ¿Por qué? Porque están dentro de ti. El sexo fue creado con un propósito y el violar el propósito no solo es una violación contra Dios, pero viola la creación de Dios.
Verso 19: "¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en ustedes, el cual tienen de Dios?"
En otras palabras, cuando tú tienes sexo es un acto de adoración.
Antes tenían que subir el monte para llegar a este templo, para adorar a esta diosa, sacrificar a esta diosa, y luego tener el acto sexual. Pablo está diciendo: "Hey, no tienes que ir a este lugar. Dios está en ti. Y si quieres tener sexo para afirmar tu relación con tu pareja así como con Dios, lo haces con tu pareja. Eres templo del Espíritu Santo. No vas a desvalorar el templo de Dios con múltiples mujeres."
Verso 19 también dice: "Y que ustedes no se pertenecen a ustedes mismos. En otras palabras, mi cuerpo no es mío."
La libertad sexual comienza cuando tú comprendes: tu cuerpo no es tuyo.
Mi amigo compró un Tesla hace unos años atrás. Yo quería manejar un carro eléctrico, quería ver cómo se siente. Había visto videos cómo los Teslas estaban ganando a Porsches y carros de velocidad, y dije: "Yo quiero probar esto."
Mi amigo me presume su Tesla, me está enseñando el modelo Y, el interior blanco. Yo pensando: "Yo no elegiría eso, pero va bien por él." Estamos viendo el carro y dice: "Súbete, vamos a darnos un paseo." Me subo. Yo pensando: "Déjame manejarlo, mano." Pero yo no puedo hacer eso porque es su carro. No es hasta el día que él dijo: "¿Tú quieres manejar mi auto?" "¡Sí, por favor! Tengo muchas ganas de manejar tu auto."
Me subo al auto, dimos vuelta a la manzana, salimos al freeway, le pisé más rápido lo que lo debía hacer, pero quería sentir cómo se sentía ese golpe cuando arranca el Tesla. Le di toda una vuelta, regresé para entregarle su llave, porque no es mío, es de él.
Pablo está diciendo: "Tu cuerpo no es tuyo. Nunca ha sido tuyo. De hecho, tu cuerpo es de Dios." Entonces, las decisiones que tú tomas con tu cuerpo, tú no las puedes tomar sin su bendición.
¿Dónde encuentro su bendición? Bajo el pacto de matrimonio. En la cama matrimonial, un hombre y una mujer. Ahí encuentro la bendición de Dios. Y cuando uso el sexo como Dios quiere usarlo, ahí soy bendecido.
Acabo de ver la película La Odisea. Hay una escena donde tienen que pasar su barco al lado de una isla llena de sirenas. Ningún hombre había sobrevivido pasar al lado de la sirena y escuchar lo que gritaban los deseos de la sirena.
Entonces les dice a sus hombres: "Tápense todos los oídos con cera para que no escuchen. Amárrenme al mastil del barco porque yo sí quiero escuchar lo que dicen las sirenas."
Sus hombres reman el barco, todos tapados, no pueden escuchar nada absolutamente. Él está amarrado al barco y escucha. Se le ve la cara primero de deseo. Luego de repente de deseo va a frustración. Luego de frustración cae en angustia. Luego cae a tristeza profunda. Salen al otro lado y le preguntan: "¿Qué te gritaron las sirenas?"
Dice esto: los gritos de las sirenas te empiezan a convencer de los deseos de tus deseos más profundos, tus anhelos más profundos. Te empiezan a llenar los oídos con este deseo y este placer. Y luego de repente cambia el tono que hablan. Empiezan a cambiar de ser un tono de placer a dejarte saber que lo que tenías, lo que querías, no lo tienes. Y lo que realmente necesitabas ya lo tenías, pero lo perdiste.
Eso hace Satanás con el sexo. Te lo presenta. "Ten sexo antes del matrimonio, no pasa nada." Y de repente te encuentras un día triste y frustrado, angustiado. Caes en una relación adúltera y luego te encuentras angustiado y triste, reconociendo que lo que querías sí lo habías tenido.
El sexo es algo sagrado. Mi meta para todos aquí sería esto: que de Vino Nuevo salgamos diciendo:
"¿Sabes qué? Mi cuerpo no es mío, es de Dios. Y como tengo un pacto con Dios, él solo me abre la puerta al sexo con mi cónyuge bajo ese pacto que tengo. Y cada vez que tengo sexo con mi esposa, con mi esposo, voy a tener sexo reconociendo que eso es reafirmando el mismo pacto que tengo con Dios, pero con mi cónyuge—que quiero conocerte más profundamente, quiero ser más íntimo contigo, y también quiero tener un intercambio de dos lados, uno con el otro, porque así diseñó Dios el sexo para nosotros."
Tal vez estás aquí el día de hoy y dices: "Mike, ¿y qué esperanza hay si yo en un tiempo abaraté, disminuyé, devalué el valor del sexo? ¿Qué esperanza hay para mí?"
Quiero decirte esto: tenemos un Dios que es rico en misericordia y que él nos limpia y nos lava de todo pecado.
No quiero que nadie aquí salga condenado pensando: "No, pues, yo tuve esto en mi pasado, la regué." Escúchame. La Biblia dice que ahora, ahora en Cristo somos hechos nuevas criaturas. Nuevas criaturas. En otras palabras, lo viejo ya pasó, está en el pasado, pero de hoy en adelante soy hecho nueva creación en Cristo Jesús. Sus bendiciones son nuevas para mí cada mañana.
Hoy me puedo arrepentir de mi pecado y afirmar hoy mi pacto con mi Dios para empezar a caminar en santidad.
Si este eres tú, si dices: "Mike, yo quiero restaurar mi relación con Dios. Yo quiero orar por ti el día de hoy." Quiero hoy orar por ti para que la gracia de Dios venga sobre ti para que tú puedas renovar este pacto con Dios y decir: "Dios, hoy voy a caminar en santidad. Hoy voy a caminar en rectitud en el área sexual."
Padre, yo pido que hoy tu gracia venga sobre nosotros. Hay hermanos y hermanas. Hay entre nosotros algunos que éramos fornicarios, éramos homosexuales, éramos amanerados, pero Dios, ahora hemos sido comprados por tu sangre. Ahora somos santificados. Ahora somos justificados por tu sangre, por Cristo Jesús, en el espíritu de Dios.
Y yo pido que hoy, Dios, de aquellos que tenemos un pasado, Padre, que tú hoy nos ayudes a afirmar nuestra convicción y nuestro pacto contigo, Señor, por sobre toda otra cosa. Para desde este día en adelante poder decir: "Mi pacto con Dios importa más que lo que la cultura quiera decir."
Bendigo, Dios, a cada persona. Un nuevo hoy. Amén.
Pablo comienza esta lista que Dios le dio de diferentes cosas, desde robar hasta inmoralidad sexual. Menciona que este tipo de personas no van a heredar el reino de Dios. Pero necesito aclarar esto: Pablo está hablando de personas que se identifican con estas características, personas para quienes esto es un hábito, parte de su vida. Si lo has hecho y te has arrepentido y ya no lo haces, hay gracia sobre tu vida. Pero Pablo está hablando con personas que viven de esta manera.
Pablo no solo habla a los de afuera, sino a personas que son de la iglesia. Sé que aquí en El Paso, Juárez, Las Cruces y todos los que nos ven online, hay individuos que batallan con estas cosas. Sería hacer el tonto pensar que no hay personas que viven de una manera inmoral en este edificio. Pero está bien, porque te quiero decir que él les habla a cristianos para poder sanarlos.
Pablo en Primera de Corintios 6:11 dice: "Eran algunos de ustedes, pero ahora fueron lavados y fueron santificados, fueron justificados en el nombre del Señor Jesucristo en el espíritu de nuestro Dios."
Eso eras, pero ya no lo eras. Ya no lo eres. Eres salvo ahora y estás en camino al cielo, pero por tu cultura estás actuando de una manera como persona terrenal. Tú actúas como antes actuabas. Ya no debes hacerlo, pero lo haces. Es posible ser santificados por Cristo Jesús y aún operar de una manera que es carnal. Por eso Pablo está enfatizando nuestra nueva postura en Cristo Jesús.
Leyendo los corintios, verás que ellos tienen muchos problemas, y uno de los principales es en el área sexual. Déjame darte contexto.
En Corinto llegaban los barcos con intercambio de bienes. Cuando llegaban los marineros, tenían que subir una colina, una loma, un monte. En la cima del monte estaba el templo de Afrodita. Ahí, los marineros y navegadores subían a este templo y ofrecían un sacrificio a la diosa Afrodita griega. Luego iban a comer, porque había un sacrificio. Y del otro lado del templo tenían mil prostitutas del templo.
Entonces el día a día en Corinto era: comida, adoración, luego sexo. Ese es el contexto en el que crecen. Pablo les está diciendo: "Conozco tu contexto y quiero ayudarte a entender lo que está pasando."
Pablo está clarificando que aquellos que operan de una manera que creen que pueden adorar, comer y tener relaciones sexuales como les dé la gana, van a perder su herencia del reino de los cielos.
El valor del sexo se ha devaluado en estos momentos. Es como la diferencia entre una tienda de marca en el centro de una ciudad y un tianguis. Cuando entras a una tienda de Luis Vuitton, hay seguridad en la puerta. Las bolsas son originales, hechas a mano, con todo el diseño y precio de la marca. Pero en un tianguis, encuentras imitaciones baratas—algo que probablemente sigue siendo falso, no es el original.
Pablo está demostrando que ustedes han tomado algo que tiene mucho valor y lujo, y lo han bajado al nivel de ser vendido en los tianguis. Han devaluado el valor del sexo y la sexualidad.
En Primera de Corintios 6:13 dice: "Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos, pero Dios destruirá a los dos. Sin embargo, el cuerpo no es para la fornicación, sino el cuerpo es para el Señor y el Señor para el cuerpo."
La manera que ellos operaban era: tienes hambre, vas y comes. El alimento suple la necesidad del estómago. Tienes deseo sexual, vas y encuentras a una prostituta y satisfaces ese deseo. Pero Pablo dice: "Mira, Dios va a deshacer de tus estómagos, pero tu cuerpo, ese pertenece a Dios y solo de Dios es el cuerpo."
No puedes pensar que porque tienes hambre por comida puedes satisfacer tu deseo sexual de la misma manera con una mujer. Verso 13: "Sin embargo, el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor y el Señor para el cuerpo."
Cuando Dios creó el sexo, no lo hizo solo por ser sexo. No es una tarea más, como lavar el baño. Dios crea el sexo con intención.
La primera vez en la Biblia que Dios menciona el sexo es Génesis 4:1: "Y el hombre se unió a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín."
Escuchen esto. La palabra "unió" es muy interesante en el hebreo original.
La palabra es yada. Significa intimidad profunda, conocimiento profundo y un intercambio profundo. Eso es lo que significa yada.
Cuando Adán conoció a Eva, está diciendo que Adán tuvo intimidad profunda con Eva, tuvo un intercambio profundo con Eva y un conocimiento profundo de Eva.
Esta palabra yada es la mismísima palabra que Dios usa para tu relación con él. Entiende esto. La primera vez que Dios habla de la relación del hombre y la mujer, usa la palabra yada. Y cuando Dios habla de la relación que él quiere tener contigo, está diciendo yada. Cuando Dios te quiere conocer, te quiere conocer de una manera íntima, de una manera cercana, conocida y con un intercambio de dos partes.
Cuando entras en pacto con tu mujer, con tu esposa, con tu esposo, lo que sucede no es solo un acto sexual—no es algo como "apúrale para que se acabe", no es una tarea. Lo que está sucediendo es un pacto.
De hecho, yada es una palabra de pacto. Dios hace pacto con nosotros y el matrimonio es un pacto delante de Dios.
Pablo está aclarando aquí: mira, no bajes tu matrimonio o tu vida sexual a un punto donde el sexo no tiene valor. Lo que realmente tiene el sexo es esto: es un acto de pacto que se hace con solo una persona. De la misma manera como solo tienes un Dios, solo tienes una persona con la cual haces yada.
El pacto que haces en la cama matrimonial es esto: cada vez que tienes relaciones sexuales, estás haciendo un pacto o reafirmando el pacto con tu cónyuge.
Cada hombre en este lugar y cada mujer en este lugar que son casados, quiero que entiendan esto: no solo quieren sexo. Lo que quieren es un momento de pacto y de reafirmación del pacto, donde no estás haciendo un acto por hacerlo. Lo que estás diciendo es: "Yo quiero conocerte a ti profundamente. Yo quiero tener intimidad contigo profundamente y yo quiero tener un intercambio de dos caminos profundamente por el resto de nuestra vida."
En tu matrimonio, si solo haces el sexo por tener sexo, se fatigan. He escuchado testimonios de personas que se están hasta como tratando de hacerse dormidas para evitar el sexo entre uno y el otro. Escúchame, lo único que estás diciendo es: "Este pacto lo estoy deshaciendo, desvolviendo, desvaneciendo" en vez de afirmar el pacto que tengo contigo, así como el pacto que tengo con Dios.
Pablo está haciendo esto sumamente serio sobre este tema. Dios quiere que tú y yo tratemos nuestra relación sexual con nuestro esposo, nuestra esposa, de la misma manera que la intimidad que tenemos con él como nuestro Señor.
El sexo y la sexualidad nunca deben ser separados de Dios. No deben ser separados de Dios.
Cuando algo es fácilmente obtenido, fácilmente visto, fácilmente accesible, entonces es barato. Está disponible en todas partes. Para ver pornografía, para ver estas cosas, para tener actos sexuales, solo tengo que deslizarme a la derecha en una aplicación. Solo tengo que escribir ciertas palabras a una persona y juntarme para tener sexo. Si es devaluado, pierdes el entendimiento de lo que tienes en ti. Es importante.
Pablo trata con esto en verso 6:15. Dice: "No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo."
Tu cuerpo es miembro de Cristo. En otras palabras, tu cuerpo está ligado al cuerpo de Cristo. Y si estás ligado al cuerpo de Cristo, la pregunta del día para esta iglesia es esta: cuando estás haciendo ese acto pornográfico, o estás en ese adulterio, o estás en este modo haciendo actos sexuales fuera de la cama matrimonial, ¿le gusta a Jesús igual como te está gustando a ti?
Pablo está diciendo: "¿No entiendes tu cuerpo es parte de Cristo?"
Verse 15: "¿Tomaré acaso los miembros de Cristo y los haré miembros de una prostituta? De ningún modo."
¡Qué absurdo sería este pensamiento! Pero cada vez que tú tienes relaciones sexuales, tienes que entender esto: Cristo está en ese momento. Esa es la verdad. Cristo está en ese momento.
Entonces, cuando estás viendo una serie que te excita sexualmente, entiende que Cristo Jesús está a tu lado. Como creyente en Cristo Jesús, Jesús está a tu lado. Jesús está disfrutando lo que tú estás haciendo de la misma manera que tú lo estás disfrutando.
Verso 16: "No saben que el que se une a una prostituta es un cuerpo con ella, porque él dice de nuevo, usa palabras de Génesis, palabras de matrimonio: 'Los dos vendrán a ser una sola carne.'"
Pablo está diciendo que en la sexualidad, en el acto sexual, hay una unidad que sucede. Usa palabras de matrimonio, diciendo que al tener sexo con prostitutas del templo o con Netflix o con la página de internet que estás visitando, o con una mujer que no es tu esposa—esto aplica a los jóvenes también. Cuando estás con una pareja que no es tu esposo, tu esposa, eres soltero, pero tienes más compañeros sexuales de los que puedes contar en tus dos manos—:
¿No entiendes que el sexo establece y renueva un pacto?
Y lo que tienes que entender es que el pacto que tú tienes lo tienes que hacer con una sola persona. Guárdalo, consérvelo, protégelo, porque es tan importante, porque tu cuerpo no es tuyo.
¿Qué dice Pablo que debemos hacer? Verso 18: "Huyan huyan de la fornicación, huyan de toda tentación sexual. Corran de esto."
¿Por qué? "Porque todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo. En otras palabras, todos los pecados son externos a mí. Pero el fornicario peca contra su propio cuerpo."
¿Qué significa esto? Los pecados son externos, vienen hacia mí, pero mi diseño original que Dios me hizo, eso sale de mí. Y cuando no uso mi cuerpo, mi corazón, mi amor y el acto sexual como Dios quiso que yo lo usara en su diseño original, me lastimó a mí mismo.
¿Por qué crees que en tener tantas parejas y números sexuales hay tanta desilusión? Ahí hay enfermedades, abortos, tristeza, tantas cosas que no son buenas. Falta de identidad, falta de conocimiento, falta de amor personal. ¿Por qué? Porque están dentro de ti.
Pablo está diciendo: evita, huye a toda costa estas cosas, corre de ellos, de toda inmoralidad sexual. ¿Por qué? Porque están dentro de ti. El sexo fue creado con un propósito y el violar el propósito no solo es una violación contra Dios, pero viola la creación de Dios.
Verso 19: "¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en ustedes, el cual tienen de Dios?"
En otras palabras, cuando tú tienes sexo es un acto de adoración.
Antes tenían que subir el monte para llegar a este templo, para adorar a esta diosa, sacrificar a esta diosa, y luego tener el acto sexual. Pablo está diciendo: "Hey, no tienes que ir a este lugar. Dios está en ti. Y si quieres tener sexo para afirmar tu relación con tu pareja así como con Dios, lo haces con tu pareja. Eres templo del Espíritu Santo. No vas a desvalorar el templo de Dios con múltiples mujeres."
Verso 19 también dice: "Y que ustedes no se pertenecen a ustedes mismos. En otras palabras, mi cuerpo no es mío."
La libertad sexual comienza cuando tú comprendes: tu cuerpo no es tuyo.
Mi amigo compró un Tesla hace unos años atrás. Yo quería manejar un carro eléctrico, quería ver cómo se siente. Había visto videos cómo los Teslas estaban ganando a Porsches y carros de velocidad, y dije: "Yo quiero probar esto."
Mi amigo me presume su Tesla, me está enseñando el modelo Y, el interior blanco. Yo pensando: "Yo no elegiría eso, pero va bien por él." Estamos viendo el carro y dice: "Súbete, vamos a darnos un paseo." Me subo. Yo pensando: "Déjame manejarlo, mano." Pero yo no puedo hacer eso porque es su carro. No es hasta el día que él dijo: "¿Tú quieres manejar mi auto?" "¡Sí, por favor! Tengo muchas ganas de manejar tu auto."
Me subo al auto, dimos vuelta a la manzana, salimos al freeway, le pisé más rápido lo que lo debía hacer, pero quería sentir cómo se sentía ese golpe cuando arranca el Tesla. Le di toda una vuelta, regresé para entregarle su llave, porque no es mío, es de él.
Pablo está diciendo: "Tu cuerpo no es tuyo. Nunca ha sido tuyo. De hecho, tu cuerpo es de Dios." Entonces, las decisiones que tú tomas con tu cuerpo, tú no las puedes tomar sin su bendición.
¿Dónde encuentro su bendición? Bajo el pacto de matrimonio. En la cama matrimonial, un hombre y una mujer. Ahí encuentro la bendición de Dios. Y cuando uso el sexo como Dios quiere usarlo, ahí soy bendecido.
Acabo de ver la película La Odisea. Hay una escena donde tienen que pasar su barco al lado de una isla llena de sirenas. Ningún hombre había sobrevivido pasar al lado de la sirena y escuchar lo que gritaban los deseos de la sirena.
Entonces les dice a sus hombres: "Tápense todos los oídos con cera para que no escuchen. Amárrenme al mastil del barco porque yo sí quiero escuchar lo que dicen las sirenas."
Sus hombres reman el barco, todos tapados, no pueden escuchar nada absolutamente. Él está amarrado al barco y escucha. Se le ve la cara primero de deseo. Luego de repente de deseo va a frustración. Luego de frustración cae en angustia. Luego cae a tristeza profunda. Salen al otro lado y le preguntan: "¿Qué te gritaron las sirenas?"
Dice esto: los gritos de las sirenas te empiezan a convencer de los deseos de tus deseos más profundos, tus anhelos más profundos. Te empiezan a llenar los oídos con este deseo y este placer. Y luego de repente cambia el tono que hablan. Empiezan a cambiar de ser un tono de placer a dejarte saber que lo que tenías, lo que querías, no lo tienes. Y lo que realmente necesitabas ya lo tenías, pero lo perdiste.
Eso hace Satanás con el sexo. Te lo presenta. "Ten sexo antes del matrimonio, no pasa nada." Y de repente te encuentras un día triste y frustrado, angustiado. Caes en una relación adúltera y luego te encuentras angustiado y triste, reconociendo que lo que querías sí lo habías tenido.
El sexo es algo sagrado. Mi meta para todos aquí sería esto: que de Vino Nuevo salgamos diciendo:
"¿Sabes qué? Mi cuerpo no es mío, es de Dios. Y como tengo un pacto con Dios, él solo me abre la puerta al sexo con mi cónyuge bajo ese pacto que tengo. Y cada vez que tengo sexo con mi esposa, con mi esposo, voy a tener sexo reconociendo que eso es reafirmando el mismo pacto que tengo con Dios, pero con mi cónyuge—que quiero conocerte más profundamente, quiero ser más íntimo contigo, y también quiero tener un intercambio de dos lados, uno con el otro, porque así diseñó Dios el sexo para nosotros."
Tal vez estás aquí el día de hoy y dices: "Mike, ¿y qué esperanza hay si yo en un tiempo abaraté, disminuyé, devalué el valor del sexo? ¿Qué esperanza hay para mí?"
Quiero decirte esto: tenemos un Dios que es rico en misericordia y que él nos limpia y nos lava de todo pecado.
No quiero que nadie aquí salga condenado pensando: "No, pues, yo tuve esto en mi pasado, la regué." Escúchame. La Biblia dice que ahora, ahora en Cristo somos hechos nuevas criaturas. Nuevas criaturas. En otras palabras, lo viejo ya pasó, está en el pasado, pero de hoy en adelante soy hecho nueva creación en Cristo Jesús. Sus bendiciones son nuevas para mí cada mañana.
Hoy me puedo arrepentir de mi pecado y afirmar hoy mi pacto con mi Dios para empezar a caminar en santidad.
Si este eres tú, si dices: "Mike, yo quiero restaurar mi relación con Dios. Yo quiero orar por ti el día de hoy." Quiero hoy orar por ti para que la gracia de Dios venga sobre ti para que tú puedas renovar este pacto con Dios y decir: "Dios, hoy voy a caminar en santidad. Hoy voy a caminar en rectitud en el área sexual."
Padre, yo pido que hoy tu gracia venga sobre nosotros. Hay hermanos y hermanas. Hay entre nosotros algunos que éramos fornicarios, éramos homosexuales, éramos amanerados, pero Dios, ahora hemos sido comprados por tu sangre. Ahora somos santificados. Ahora somos justificados por tu sangre, por Cristo Jesús, en el espíritu de Dios.
Y yo pido que hoy, Dios, de aquellos que tenemos un pasado, Padre, que tú hoy nos ayudes a afirmar nuestra convicción y nuestro pacto contigo, Señor, por sobre toda otra cosa. Para desde este día en adelante poder decir: "Mi pacto con Dios importa más que lo que la cultura quiera decir."
Bendigo, Dios, a cada persona. Un nuevo hoy. Amén.